miércoles, 12 de marzo de 2014

SIGNIFICATIVO RELEVO EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA


Mons. Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid ha sido elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Española, con una significativa mayoría de votos de los obispos españoles, en lo que supone un significativo relevo, que puede implicar un fin de ciclo en la Iglesia española, más acorde con los aires que viene imponiendo el Papa Francisco a la Iglesia en general.
No parece que se trate Mons. Blázquez de un llamado “hombre del Papa”, pero sí que está en más consonancia con el pensamiento y talante del nuevo Papa que el saliente cardenal Rouco.
Sin embargo, Mons. Blázquez no es la primera vez que accede a este importante cargo de la Iglesia española, habiendo sido su mandato un paréntesis entre mandatos del cardenal Rouco, que marcó significativas diferencias de estilo en el gobierno y pastoral de la Iglesia española, al punto de escorarla a posiciones conservadoras, distinguiéndola por tal motivo con especial significación entre el resto de las Iglesias nacionales.
Mons. Rouco ha sido un obispo con una tendencia muy conservadora dentro de la Iglesia, en unos momentos en que los aires romanos iban por esa vía, si bien en España se enfatizaban esas tendencias, pues se trataba de mostrarse como “más papistas que el Papa”.
Así en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, se fue enraizando en la Iglesia un estilo más conservador en lo doctrinal y espiritual, que dio en cierto modo la espalda al Concilio Vaticano II cuya recepción por la Iglesia en general tuvo un importante frenazo.
Sin embargo, con el acceso a la cátedra de Pedro del Papa Francisco, por su propia personalidad austera, cercana a la gente, y aún más abierta en lo doctrinal, en la línea conciliar del Vaticano II, se hacía más que necesario un relevo en la cúpula episcopal española que sintonizara con más eficacia y concordancia con los nuevos aires vaticanos. Por lo que el relevo del cardenal Rouco era muy conveniente para no frenar el nuevo impulso que el Papa Francisco está dando a la Iglesia, con un estilo distinto al de Rouco, menos formalista, más abierto, cercano, humano, y por ello creemos que más evangélico, sin que con ello se trate de menospreciar la labor pastoral de Rouco, aunque se comprenda más propia de otro momento eclesial.
Mons. Ricardo Blázquez es un hombre de Iglesia, moderado, intelectual, de una gran formación teológica, pues ha sido profesor en la Universidad Pontificia de Salamanca, y tiene diversas publicaciones teológicas de gran interés. Pero sobre todo es un hombre de concordia, que seguro sabrá aprovechar las sinergias internas del episcopado español para sacar el conveniente y necesario provecho. Y además es un excelente Pastor, que se ha relacionado siempre bien con su grey, ha escuchado, ha departido y ha compartido. En definitiva, ha hecho Iglesia por donde ha pasado.

Por consiguiente, como lo demuestra el numeroso voto episcopal que ha avalado su elección, Mons. Blázquez cuenta con un importantísimo apoyo de la Iglesia española, que seguramente fructificará en un nuevo estilo en la jerarquía en todos los órdenes de su ámbito de actuación, que esperemos abra las puertas de la Iglesia española y la haga más accesible, más próxima a las personas –creyentes y no creyentes-, y sobre todo más evangélica en lo que suponga de testimonio coherente de Cristo –su guía-.

Comparecencia del Presidente de la CEE (CIII Asamblea Plenaria)

)

sábado, 8 de marzo de 2014

UN EQUIVOCADO EXCESO DE PROTAGONISMO DESCALIFICA A UN CONCEJAL


Hay algunas personas que no se contienen en no ser protagonistas en todas las situaciones, y en ello caen en un craso ridículo, por su desmedida insistencia en hacer patente su presencia, y tal parece haber sido el caso que ha afectado al concejal de festejos de Jumilla que ha acaparado la atención del carnaval jumillano, y aún fuera del pueblo, debido a su participación carnavalesca transformándose en la imagen de un virgen dolorosa entronizada a modo de las procesiones de la Semana Santa.
Tal hecho, además de revelar el exceso de protagonismo del edil en cuestión, que no sólo no le basta con gestionar los festejos, sino que participa en ellos hasta el punto de acaparar la atención general por la extravagante figura carnavalesca que eligió, impropia de este festejo popular, y que a no pocos le ha ofendido en sus sentimientos religiosos, como puso de manifiesto un párroco de la localidad.
Y ello, curiosamente, en una población en que la Semana Santa tiene un arraigo secular de gran trascendencia por su piedad, su tradición, su patrimonio artístico pasional, y su organización cofrade local –de la que el propio concejal participa en su condición de edil de festejos-. Y para más INRI, un concejal electo por el propio pueblo, y de la derecha tradicional y católica –hasta hace poco, según se va constatando-.
Pero esta cuestión más allá de lo acertado o desacertado de la vestimenta carnavalesca del edil, más allá de que haya podido herir algunos sentimientos religiosos de gente piadosa del lugar, pone de manifiesto varias cuestiones: por un lado, el PP sociológicamente y políticamente marca distancia con sus posiciones tradicionalistas de perfil más o menos confesional católico, como también estamos viendo en la polémica (también interna al PP) por la reforma de la ley del aborto (que aunque limita a la anterior, no se puede afirmar que sea una ley antiabortista, como clama un sector del progresismo anticlerical); y por otro lado, que el edil tiene poco “olfato político”, pues ha de pensar que muchos de los que se han considerado molestos u ofendidos, por su ocurrencia carnavalesca, hayan sido votantes suyos, que salvo estulticia congénita, dejarán de serlo en los sucesivos comicios. ¡Esa es la grandeza de la democracia..!.
Aunque en un país más serio y riguroso con las propias convicciones, y con el respeto a las ajenas, seguramente este concejal habría pasado ya a la historia de los ediles de Jumilla, por haberle exigido su grupo político la dimisión, dado que hechos como el que se comenta, aparte del mal gusto,  representa un grave error político, que no debería pasarse por alto, con la mera presentación de disculpas del concejal.
Pero lo que resulta auténticamente lacerante es que este edil siga participando en el Consejo Superior de Cofradías de la Semana Santa jumillana, dado que –diga lo que diga- su personal opción carnavalesca, pone de relieve su peculiar forma de ver la Semana Santa. ¿Acaso como otra mascarada carnavalesca?.

Como decía la nota oficial del Obispado de Cartagena / Murcia: “no vale todo…”. ¡No puede valer todo…!, y menos en un cargo público. ¡No es serio…!.

Conferencia del Prof Francisco Martínez Fresneda (+lista de reproducción)

Conferencia de X. Pikaza en las XXVII Jornadas de Teología

viernes, 7 de marzo de 2014

EXITOSO CIERRE DE LAS JORNADAS TEOLÓGICAS EN MURCIA


Las XXVII Jornadas Teológicas del ITM han llegado a su fin con la última sesión dedicada al artículo de fe sobre la vida eterna, sobre la que ha departido el prof. José Mª Roncero, especialista en escatología.
El prof. Roncero ha desarrollado la temática de la vida eterna, desde el artículo de fe proclamado en el credo niceno-constantinopolitano, para lo cual ha hecho una profunda incursión sobre la escatología cristiana, tomando de referencia los textos bíblicos, pasando por la teología de los santos padres, y el Magisterio eclesial, con especial referencia al Concilio Vaticano II, y a las aportaciones teológicas de autores de las diversas épocas , con especial referencia al punto de vista franciscano, y en particular de San Buenaventura, hasta las más actuales de Taillard de Chardin, y por supuesto Ratzinger, de los que ha recogido algunas citas ilustrativas para su conferencia.
En todo momento ha subrayado las líneas teológicas que se imponen actualmente en el particular, sobre la “tesis del ya, pero todavía no”, que supone en la vida eterna una continuidad distinta de la vida actual, como el inicio ya aquí del Reino de Dios predicado por Cristo, pero cuya plenitud se verificará en la vida eterna, de forma que no habría ni una ruptura absoluta entre el mundo actual y el futuro esperado, pero tampoco una continuidad plena, sino una continuidad con un considerable cambio al abierto de la resurrección vivida por Cristo, que nos posibilita la propia resurrección y la vida futura, sostenida sobre su potencialidad.
De igual manera, ha apelado a huir del excesivo realismo de las posiciones materialistas, como de la excesiva ilusión de las posiciones netamente espiritualistas, entendiendo la realidad de la vida futura como una combinación armónica posibilitada por Dios entre ambas posiciones, que nos llevará a una realidad nueva, una nueva creación.
Al tiempo que ha advertido sobre la tentación de hacer “teología ficción”, como algunos autores han hecho –como si acabaran de venir de las postrimerías para contárnoslas, cuando el propio Jesús dijo que ni ojo vio, ni oído oyó, lo que Dios nos tiene preparado-.
Por consiguiente, considera que hay suficientes datos revelados como para sustentar nuestra fe y esperanza cierta –como decía S. Francisco- en la vida eterna, y así esperar la plena revelación del Misterio.

Éxito del conferenciante, que ha recibido un cálido y extenso aplauso de los asistentes, y sobre todo de concurrencia, en la línea habitual de los días anteriores, en que se ha logrado el lleno del aforo en el salón de actos del Instituto Teológico de Murcia.

jueves, 6 de marzo de 2014

IV SESIÓN DE LAS JORNADAS TEOLÓGICAS CON LA CONFERENCIA DEL PROF. RICHI ALBERTI


                Las XXVII Jornadas de Teología del ITM han pasado el rubicón, encaminándose a su conclusión de forma exitosa, tanto en calidad de las ponencias como en público asistente, de manera que en su IV sesión ha participado el Prof. Gabriel Richi Alberti, Vicedecano de la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, con una ponencia sobre uno de los artículos de fe del Credo: “Creo en la Iglesia”.
              El esquema propuesto y seguido por el ponente, Prof. Richi, ha sido el siguiente:
-                                  -    Un tema clásico.
-                                  -   La confesión como forma histórica de la fe cristiana.
-                                 -     El acontecer de la Iglesia como anuncio de la fe.
-                                 -    Existencia eclesial.

                Sobre la base de la diferenciación de que en el Credo se contiene un triple declaración de fe teologal (en el Padre, en el Hijo, y en el Espíritu Santo), ha señalado que este artículo de fe lo era de tipo eclesial, y consecuencia derivada de la acción del Espíritu Santo.
                Tras un profundo repaso sobre la confesión de fe en la historia, con profusión de citas de intelectuales como Charles Peguy, o teólogos como Henri de Lubac, e Ives Congard, sobre los que ha referido sus profundos estudios teológicos con importantes aportaciones eclesiológicas, posteriormente recogidas por el Concilio Vaticano II, que conforman un cuerpo doctrinal de gran valor, en lo que supuso una conclusión de una eclesiología abierta y complementaria por voluntad de los padres conciliares ( Iglesia como “cuerpo místico de Cristo”,  “pueblo de Dios”, y sobre todo “sacramento”), que lleva a definirla desde las diversas perspectivas en lo que el ponente considera una forma enriquecedora y complementaria, siguiendo el sentir del Concilio.
                Y sobre todo en lo que el Prof. Richi señala como una “Iglesia testimonial”, como reunión de los testigos de la fe de Cristo. Siendo así que la fe, no es tanto en la Iglesia (como sí lo es en Dios, en Jesucristo y en el Espíritu Santo – la Trinidad-), cuanto en la recepción /aceptación del testimonio de la Iglesia sobre la fe. Valor testimonial , cuya verdad no resulta invalidada por ninguna circunstancia de antitestimonio moral de los miembros de la propia Igleisa. Pues el fundamento de la fe está en la gracia, no en el testimonio, aunque este coadyuva al encuentro con Dios. De ahí el aspecto instrumental, sacramental y misional de la Iglesia, según ha subrayado el conferenciante, haciendo exposición de abundantes citas de documentos conciliares y del Magisterio de la Iglesia, como la fundamental referencia a Lumen Gentium y a Ecclesiam Suam.
                Por último, tras la conclusión de la conferencia, como es habitual ha habido un interesante debate entre los asistentes y el ponente sobre la temática tratada.

                Y mañana última conferencia a cargo del Profesor del Instituto Teológico de Murcia / Universidad Antonianum, P. José Mª Roncero, que abordará el artículo de fe referido a la “Vida eterna”, las realidades futuras, propias de la escatología cristiana, en la que el ponente es destacado especialista.

miércoles, 5 de marzo de 2014

TERCERA CONFERENCIA SOBRE EL ESPÍRITU SANTO EN LAS JORNADAS TEOLÓGICAS DEL ITM

   

                  Sor Mary Melone, Decana de la Facultad de Teología de la Universidad Antonianum de Roma ha disertado hoy con el tema de la fórmula del Credo: “Creo en el Espíritu Santo”,  en el que la Dra. Melone tiene amplio conocimiento teológico por sus labores docentes e investigadoras en la Universidad romana.
                Ante un auditorio a rebosar, con ocupación del aforo completo del salón de actos del Instituto Teológico de Murcia, y presentada por el prof. José Manuel Sanchís, teólogo especialista en patrística, la Dra. Melone ha abordado en un castellano casi perfecto la disertación de la conferencia sobre el Espíritu Santo.
                La dificultad de dicha temática, así como el diferente idioma de la ponente, no ha representado gran dificultad dada la demostrada maestría de la misma, al hacer amena y sistemática una difícil exposición sobre la tercera persona de la Trinidad.
                Para ello ha sistematizado su conferencia sobre el siguiente esquema:
-          Una perspectiva histórica: reconstruir a grandes líneas el recorrido largo, complejo y apasionado que ha llevado a la formulación del tercer artículo.
-          Las dimensiones teológicas que el artículo encierra en su interior.
-          Las consecuencias que la profesión de fe en el Espíritu Santo tiene sobre la experiencia cristiana de las comunidades eclesiales.

                Concluyendo con la afirmación de San Basilio para el que profesar nuestra fe en el Espíritu significa reconocer que “por obra del Espíritu se realiza nuestra restitución al paraíso, la subida al reino de los cielos, el retorno a la adopción filial, la libertad de llamar a Dios como nuestro Padre, la comunión con la gracia de Cristo, el llamarse hijos de la luz, en una palabra: estar en la plenitud de la bendición”. (El Espíritu Santo, 36).

                Mañana jueves, cuarta sesión de las Jornadas Teológicas con la participación del prof. Gabriel Richi Alberti, profesor y vicedecano de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid, que tratará sobre el artículo del Credo: "Creo en la Iglesia", que se celebrará en el salón de actos del ITM a las 19 horas.
      

martes, 4 de marzo de 2014

BRILLANTE DISERTACIÓN DEL PROF. FRESNEDA SOBRE “EL HIJO EN EL CREDO”


Segunda sesión de las XXVII Jornadas Teológicas del ITM- Universidad Antonianum en Murcia, con la participación del profesor Francisco Martínez Fresneda, especialista en Cristología, que ha dado una auténtica lección magistral sobre el “Hijo en el Credo”, que tras 50 minutos de exposición dio paso a un enriquecedor e interesante coloquio en el que los asistentes pudieron dirigir sus preguntas y reflexiones al profesor Fresneda.
El acto dio comienzo con la presentación que hizo del conocido teólogo franciscano, el profesor en teología moral José García Férez, quien hizo una semblanza biográfica del ponente, incluida su temprana vocación franciscana, su amplia dedicación a la enseñanza como profesor del Instituto Teológico –del que fue Director-, de la Universidad de Murcia, y de la Universidad Antonianum de Roma, además de conferenciante, ponente, y director de diversos proyectos de investigación teológica. Así como la amplia y profusa obra de investigación teológica que ha dado luz en múltiples publicaciones bibliográficas, centradas especialmente en su ámbito de estudio cristológico, como su libro Jesús, El Credo, Jesús de Nazaret, Jesús Hijo y Hermano, Filosofía Franciscana, y Teología Franciscana, etc., entre sus numerosas obras.
Tomada la palabra por parte del prof. Martínez Fresneda, este especificó la importante distinción en el estudio de Jesucristo, entre el denominado “Jesús histórico”, y el “Jesús de la fe”, importante para llegar a conocer la figura de Jesús, e interpretar convenientemente sus evangelios. Afirmando, que en el momento actual la investigación sobre el Jesús histórico está bastante nutrida de trabajos que han aportado importantes indicaciones para conocer mejor al Jesús de la fe.
Pasando seguidamente a hacer un repaso teológico sobre el tenor del Credo católico en este punto, especialmente en lo relativo a los puntos que hacen referencia a Jesus, con abundancia de datos históricos, y evangélicos para conformar así una conferencia de gran altura teológica, propia del nivel del ponente, que ha despertado gran expectación en un salón de actos del ITM a rebosar de público (entre el que destacaba la nutrida presencia del alumnado del centro).

Mañana seguirá la programación de las Jornadas Teológicas, en el mismo lugar y hora (ITM a las 19 horas) con la participación de Sor Mary Melone, Decana de Teología del Antonianum de Roma, que disertará sobre “Creo en el Espíritu Santo”.

lunes, 3 de marzo de 2014

XAVIER PIKAZA INAUGURA LAS JORNADAS TEOLÓGICAS DEL TEOLÓGICO EN MURCIA


Este año se llevan a cabo las XXVII Jornadas Teológicas que viene organizando el Instituto Teológico de Murcia, que depende de la Universidad Antonianum de Roma, y está regido por la Orden de Franciscana de Frailes Menores, y que versa sobre la temática del Credo.
Habiéndose iniciado con una magistral conferencia del conocido teólogo mercedario, y exprofesor de la Universidad Pontificia de Salamanca Xavier Pikaza Ibarrondo que ha versado sobre la confesión de fe en Dios.
Así a las 19 horas, según la convocatoria, con un salón de actos a rebosar, del Instituto Teológico, el teólogo vasco ha disertado sobre el misterio de Dios, con especial incursión en la paternidad divina y su significado histórico y actual, haciendo incursiones sobre la compatibilidad del perfil materno en la divinidad, como una combinación de sensibilidades paterna y materna en la divinidad, según los datos revelados en la Sagrada Escritura, especialmente en la consideración a la revelación hecha por Jesucristo, sobre la cual, el Prof. Pikaza se ha extendido en la comprensión de los Evangelios, en particular el de Marcos y el de Juan.
Señalando la especial importancia de la manifestación de Dios en la historia, y del Jesús histórico, en contraposición con la herejía gnóstica de los primeros tiempos del cristianismo que optaron por prescindir del aspecto humano e histórico de Cristo, elevándolo a la consideración netamente espiritualista.
Haciendo especial énfasis en la vida de Jesús, su ejemplo de vida, su código moral de actuación, como esencial para la comprensión y conocimiento de Dios (Padre e Hijo) y de su seguimiento cristiano. Aspecto Fontal de la fe de Jesús y de su Iglesia.
La conferencia concluyó con un animado diálogo entre el conferenciante y algunos de los asistentes que le han realizado preguntas sobre el contenido de su conferencia, teniendo ocasión de aclarar y profundizar en algunos aspectos de la misma.
Para los próximos días tiene prevista la intervención el teólogo franciscano Francisco Martínez Fresneda, profesor del Antonianum que abordará la figura de Jesucristo Hijo del Padre.
El miércoles disertará la Decana de la Facultad de Teología del Antonianum romano Sor Mary Melone que hablará sobre el Espíritu Santo.
El jueves tiene prevista su intervención el profesor de la Universidad San Dámaso, Prof. Richi  Alberti, sobre “Creo en la Iglesia”.

Y el viernes cerrará las jornadas el teólogo franciscano profesor del Antonianum, Prof. José Mª Roncero, que abordará la temática escatológica sobre la vida eterna.

sábado, 1 de marzo de 2014

EL PAPA AFIRMA QUEDARSE HELADO ANTE LOS 112000 ABORTOS DE ESPAÑA


Cuentan los Obispos españoles que han realizado una visita ad limina al Papa Francisco, que cuando el Cardenal Rouco le informó de los más de 112000 abortos realizados en España, según las últimas estadísticas, el Papa manifestó “quedarse helado”.
De igual manera que cuando le comentaron el índice de paro, especialmente el juvenil reconoció que tales cifras eran una humillación para los jóvenes, según reconoció a Mons. Blázquez, al no poder dignificar su existencia llevando a casa el pan de cada día como fruto de su esfuerzo intelectual y físico.  El papa Francisco le volvió a insistir «en la necesidad de estar muy cerca de las personas y de las periferias, no solo las geográficas y económicas, sino también las espirituales y culturales. Para el Papa, hay que reclamar justicia para los desfavorecidos y ofrecerles ternura. Porque esa era la actitud de Jesús con los débiles, los frágiles y los familiares de enfermos y difuntos.
En estos simples pero elocuentes datos de la situación social, económica y moral de España, el Papa ha expresado su sorpresa y malestar por lo que ambas cifras suponen, y que no son otra cosa que el resultado de una sociedad insolidaria, egoísta, individualista y hedonista. La misma sociedad que tradicionalmente se ha declarado católica, y en la que el catolicismo social sigue siendo dominante, al menos, de forma nominal, pues en la práctica se ve que dista mucho de los comportamientos esperados de seguidores de Jesús.
Por ello, el Papa no tiene especial problema en hacerse eco negativo de los mismos, ya que son cifras muy negativas para nuestra sociedad. El mismo Papa, al que algunos consideran excesivamente progresista, que no hace sino una denuncia profética de la injusticia social, y del pecado en el mundo, y que llama consecuentemente a volverse a Cristo para seguirle, que es lo que conllevará finalmente la instauración de su Reino (reino de paz, de justicia y de misericordia), del que el mundo se ha desviado en su evolución.
Pero al mismo tiempo, por la defensa de la vida, el Papa –junto con el resto de la Iglesia- será increpado por grupos pseudoprogresistas que fijan el progreso sólo en el permisivismo, relativismo moral e intelectual. Esos mismos, que de forma contradictoria reclaman la observancia de los derechos humanos, pero incumplen abiertamente uno de los más elementales como es el del derecho a la vida, so pretexto de ignorar la dignidad humana del no nacido, y enfatizar un exacerbado derecho de la madre al uso de su cuerpo.

Precisamente, en esa línea desnortada, partidos de gobierno como el PSOE ha hecho de la reforma de la ley del aborto (que ellos instauraron como de plazos) un auténtico “casus belli” del momento político actual para desgastar al gobierno del PP (que por cierto, tampoco elimina el aborto, sino que en cierta medida restringe los supuestos de la anterior ley socialista), y que sin embargo, parece tener prioridad a la lucha contra la tragedia del paro, contra la corrupción política, y contra el reequilibrio de las cuentas públicas con los injustos recortes sociales que se han venido implantando. Una lucha política proabortista, que creemos exagerada y sobredimensionada, por cuanto no está entre las demandas prioritarias actuales de la sociedad española, que sigue sufriendo las consecuencias de una injusta crisis del sistema capitalista, ante la que la izquierda política y social más moderada parece actualmente estar bloqueada, pese a lo cual, recurre a “recoger la pancarta proabortista” de una forma más decidida que la “pancarta contra el paro”, “contra la subida de la luz y el agua”, “contra las preferentes”, “contra la corrupción”, etc., etc.

domingo, 23 de febrero de 2014

EL PAPA FRANCISCO SIGUE MARCANDO EL RUMBO DE UNA IGLESIA MÁS EVANGÉLICA


Desde el acceso a la cátedra de Pedro del Cardenal Bergoglio, como Francisco, este ha marcado un rumbo claro, directo, valiente, coherente y prudente a la Iglesia Católica, que tras la muerte de Juan Pablo II, considerado por muchos eclesiásticos como Magno, y la extraña dimisión de Benedicto XVI en medio de escándalos y luchas curiales intestinas, ha traído un poco de aire fresco, de renovación y limpieza a una Iglesia que empezaba a esclerotizarse en la trinchera del miedo y del doctrinarismo pietista.
Así, a sus conocidas frases de que los pastores han de oler a oveja, o que los obispos han de alejarse de la idea del “obispo de aeropuerto” pastoreando sus diócesis, o que él mismo nunca ha sido de derechas,  cabría añadir también la última dicha por el nuevo Pontífice que ha advertido a los cardenales que no se incorporan a un Corte sino a la Iglesia, en la alusión a que eran considerados “príncipes de la Iglesia”, y para Francisco nada de eso resulta correcto ni adecuado con el Evangelio de Cristo, pues han de ser los servidores de la Iglesia de Cristo, ponerlo en práctica y ser coherentes con ello.
Siendo así que Francisco sigue marcando el rumbo de la Iglesia, de forma más coherente al espíritu evangélico, y al propio Concilio Vaticano II, que esperamos que con este Papa se dé la auténtica recepción del Concilio que quedó pendiente de llevarse a plenitud en los pontificados que le precedieron.
Pero en esto, el Papa obra con gran prudencia para evitar confrontaciones escandalosas entre las tendencias latentes en el seno eclesial que divide, desde el mismo Concilio Vaticano II, a los eclesiásticos, e incluso algunos movimientos laicos, entre conservadores y progresistas, según el carácter más o menos dogmático y doctrinario de los planteamientos que se defiendan, lo que lleva a una diferente comprensión eclesial, e incluso de vivencia de la fe, que podría dar lugar a una nueva reflexión conciliar; si bien, consideramos que en el momento actual no resulta tan urgente, pues lo lógico y apremiante sería desarrollar todo lo convenido en el Concilio Vaticano II. Sin perjuicio de reflexionar sobre la adaptación de temas morales a los nuevos tiempos, y con ellos alguna cuestión eclesial. Algo, que ya ha apuntado el Papa según las propuestas del cardenal Kasper de admitir a la comunión a los divorciados casados civilmente, que supone un importante avance en la caridad y gesto misericordioso de la comunidad eclesial hacia algunos de sus hermanos en estas circunstancias.
Sin embargo, la Iglesia como toda gran organización conforma una estructura que la articula y condiciona, cuyo aligeramiento para aliviar su condicionamiento sobre la misma Iglesia, tiene en estudio el Papa Francisco, encomendado a una serie de expertos.
No obstante, se aprecian críticas de distintos sectores de la Iglesia y extraeclesiales, sobre la acción de Francisco, por un lado, los más conservadores que lo critican por su aperturismo y su diáfano lenguaje de apercibimiento pastoral que lleva implícito una denuncia profética, que no acaban de ver (embebidos en una Iglesia medieval tridentina fosilizada en prácticas meramente pietistas y planteamientos dogmáticos); frente a estos, los más avanzados que creen que Francisco no avanza abiertamente, según obligan las necesidades de apertura, que va lento, y aún calla no pocas cosas. Estos guiados por un planteamiento activista y netamente humanista, acaso se apartan de la necesaria piedad que ha de mantener la Iglesia, para no caer en la trampa de evolucionar hacia una ONG, que Francisco también niega con razón y rotundidad.
Y por lo que respecta a los críticos extraeclesiales, que aducen que nunca un Papa hará cambios sustanciales, por ser producto de la propia estructura eclesial, no contemplan con razón histórica los grandes papas reformadores, que los ha habido en la Iglesia, de los que Francisco aparenta ser uno de ellos, traído por la acción del Espíritu para guiar su Iglesia en un ambiente cultural de gran apostasía o increencia generalizada, con la que también tiene que batallar la Iglesia de hoy, que por otra parte no es extraño a los propios textos y profecías del Nuevo Testamento.
A todos, habría que pedirles paciencia desde la fe, y/o prudencia, pues, hoy por hoy Francisco no se ha apartado del sendero de Jesús, sino que por el contrario está tratando de reconducir a su Iglesia a ese sendero, mediante actitudes y gestos de austeridad, pobreza, sinceridad, coherencia, y sobre todo mucha paciencia para poder ejercer la misericordia en la Iglesia y en el mundo, la que tiene Dios con toda la creación –obra de sus manos, que se ha ido desvirtuando por la acción pecaminosa del hombre, como venimos constatando en el curso de la historia, tanto en la Iglesia como fuera de ella, en el mundo en general-.

Por consiguiente, escuchemos y obedezcamos los consejos de este providencial Papa. No por casualidad elegido en esta difícil etapa de la Iglesia y del mundo, donde todo cambia a una velocidad de vértigo, y casi todo se precipita, sin que apenas subsistan seguridades temporales, ante un futuro incierto para el mundo, en el que los cristianos hemos de ser luz para iluminar la oscuridad del túnel en que nos tiene sumidos la vida, y fermento para animar a las realidades temporales hacia la convergencia del proyecto de Dios, la venida definitiva de su Reino en el mundo (reino de paz, de justicia, de igualdad, de fraternidad). Tal es nuestra fe.

martes, 18 de febrero de 2014

PENITENCIA PARA UN OBISPO DILAPIDADOR

             
            El Papa Francisco no ha tardado en apartar temporalmente al derrochador obispo de Limburgo en Alemania, Mons. Franz-Peter Tebartz-van Elst, tras conocer el escandaloso sobrecoste de su palacio episcopal (31 millones de euros), sobre lo que se ha constituido una comisión de investigación y auditoria de tan atípicas cuentas episcopales.
            Lo moralmente grave de tan escandalosa como pródiga administración de este Obispo alemán, además de la ingente cantidad dedicada a su palacio episcopal, para vivir como un “príncipe de la Iglesia” –que tal ha de ser su propia visión de su misión episcopal-, alejada de la pobreza evangélica y de lo que debe ser un estilo de vida sencillo de un pastor de la Iglesia de Cristo, no sólo es ese detalle no menor, sino el que el obispo de Limburg desvió 40 millones de euros de los pobres para su residencia.
            En efecto, según el diario alemán Suddeutsche Zeitung tanto el Obispo como su Vicario general idearon un sistema para utilizar dinero de la fundación “Obra de San Jorge”, fundación creada en 1949, sobre la que procuraron eludir los controles administrativos y las lógicas críticas por tan inmoral como pecaminosa actuación de la cúpula diocesana de Limburgo.
            Por tal motivo, el Papa Francisco fiel a sus convicciones morales y pastorales decidió retirar del cargo en octubre a este prelado aleman, si bien de forma temporal, mientras la comisión de auditores investigaba y aclarara la situación, que según parece está próxima a ser conocida.
            Junto con el cese temporal del cargo episcopal, el prelado dilapidador ha entrado en un monasterio de Baviera para iniciar lo que se ha dado en denominar, en ambientes eclesiásticos, como “un periodo de recuperación espiritual” de indeterminada duración, que esperemos le sirva de reflexión y penitencia de lo apartado que ha estado como servidor del Señor y de su Iglesia, en la que ha sido grave “piedra de escándalo”, y por la que Dios le juzgará, como nos habrá de juzgar a todos por nuestras obras.
            Ello no obstante, de confirmarse las sospechas iniciales, el Papa habría de cesar a este Obispo y apartarlo de la Comunidad eclesial, como está haciendo con otros eclesiásticos autores de graves escándalos para dar fin a actitudes erróneas y abiertamente separadas de la comunión eclesial de fe.
            Por otra parte, ejemplos poco dignos como el comentado, no han de escandalizar, más allá de su propio alcance y naturaleza, al pueblo creyente y no creyente, pues la condición humana es pecaminosa e imperfecta. Pero la Iglesia aparta a los pastores que no desempeñan su misión con espíritu evangélico, y sigue mostrando la “Buena Nueva” de Cristo, auténtico camino, verdad y vida que nos lleva al Padre. Que no debe empañarse por la acción de personas pecadoras, codiciosas, que se apartan de Cristo, sino todo lo contrario, la Iglesia como Madre vuelve a mostrar a Cristo y el camino hacia él, despejando dudas, conductas pecaminosas y errores humanos.

            Al tiempo que aunque en la Iglesia vaya mezclado el grano con la cizaña, es más lo positivo en su acción en el mundo, que los pecados que en su seno también cometen los hombres, pues la dignidad humana del hombre fue manifestada e iluminada por el Evangelio, la Caridad – Solidaridad de un verdadero sentimiento de fraternidad ha sido señalado y practicado continuamente desde la Iglesia a lo largo de la historia, con luces y sombras, aciertos y errores, pero lo importante es que el progreso hacia Dios es la constante de una Iglesia que camina en el destierro hacia la “tierra prometida” por Dios, en cuyo caminar nunca faltará la duda, la tentación, el pecado, pero también la virtud, la esperanza y la fe en el Dios que se ha revelado.

domingo, 16 de febrero de 2014

ARZOBISPO DE TÁNGER: ¡LO INACEPTABLE!


Reproducimos por su interés, profundidad y denuncia profética, la Carta Pastoral de Mons. Santiago Agrelo, un alegato a las autoridades europeas y españolas de la situación vivida recientemente en Ceuta. La carta está escrita desde sus más profundas convicciones evangélicas y franciscanas

A los fieles laicos, a las personas consagradas y a los presbíteros de la Iglesia de Tánger: Paz y Bien.

No te cierres a tu propia carne:
«No hace falta que nadie lo interprete, pues está dicho para que lo entiendan incluso los niños: “Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que va desnudo”.Y después del mandato al alcance de todos, por si hiciese falta, se añade la razón que lo sostiene: “No te cierres a tu propia carne”. ¡El hambriento, el pobre sin techo, el desnudo, son “nuestra propia carne”!
No te cierres a tu propia carne”: Este único conocimiento bastaría para que fuese otra la política de las fronteras, otra la lógica de nuestros razonamientos, otra el motivo de nuestras manifestaciones, otra la matriz de nuestras preocupaciones, de nuestras aspiraciones, de nuestras quejas, de nuestras opciones.
No te cierres a tu propia carne”: Si entras por el camino de esta sabiduría, “romperá tu luz como la aurora”, delante de ti irá la justicia, detrás irá la gloria del Señor, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía”.
No te cierres a tu propia carne”, y el pan que compartes con el hambriento, te hará luz para el indigente, como es luz para ti el que, con su vida en las manos como un pan, dijo: “Esto es  mi cuerpo, que se entrega por vosotros”.
No te cierres a tu propia carne”: Sienta a los pobres a la mesa de tu vida, y tú serás para ellos la luz con que Dios los ilumina.
Y a cuantos una y otra vez me recuerdan que la Iglesia no es una ONG, una y otra vez recordaré que los pobres son “nuestra propia carne”, y que mi pan es su propio pan, y que la Iglesia es su propia casa.»
Ése era, queridos, el mensaje que había preparado para acercarme con vosotros al misterio de la palabra que oiremos proclamada en la liturgia del V domingo del tiempo ordinario; pero los acontecimientos reclaman transformar la suavidad de la exhortación en denuncia de lo que es inaceptable.

Lo inaceptable:

Es inaceptable que la vida de un ser humano tenga menos valor que una supuesta seguridad o impermeabilidad de las fronteras de un estado.
Es inaceptable que una decisión política vaya llenando de sepulturas un camino que los pobres recorren con la fuerza de una esperanza.
Es inaceptable que mercancías y capitales gocen de más derechos que los pobres para entrar en un país.
Es inaceptable que las políticas migratorias de los llamados países desarrollados, ignoren a los empobrecidos de la tierra, vulneren sus derechos fundamentales, y se conviertan en el caldo de cultivo necesario para que se multiplique en los caminos de los emigrantes el poder de las mafias que los explotan.
Es inaceptable que se reclamen fronteras impermeables para los pacíficos de la tierra, y se toleren permeables para el dinero de la corrupción, para el turismo sexual, para la trata de personas, para el comercio de armas.
Es inaceptable que una política inhumana de fronteras obligue a las fuerzas del orden a cargar la vida entera con la memoria de muertes que nunca quisieron causar.
Es inaceptable que el mundo político no tenga una palabra creíble que dar y una mano firme que ofrecer a los excluidos de una vida digna.
Es inaceptable que a los fallecidos en las fronteras se les haga culpables, primero de su miseria, y luego de su muerte. Ellos no son agresores: han sido agredidos desde que sus corazones empezaron a latir al sur del Sahara, hasta que se paran para siempre, antes en nuestra indiferencia que en nuestras fronteras.
Es inaceptable que el negrero de ayer perviva en los gobiernos que hoy vuelven a encadenar la libertad de los africanos, supeditándola a los mismos intereses y al mismo poder opresor.

Desde la impotencia a la esperanza:
Queridos: ante el drama de sufrimientos y muerte en que el poder ha convertido los caminos de los emigrantes, es difícil que apartemos de nuestro corazón sentimientos de frustración, de impotencia, de tristeza, de indignación. Pero nuestro compromiso con la vida de los pobres no nace de esos sentimientos, sino de un amor incondicional, un amor fiel, que a todos se nos ha manifestado, y que a todos nos ha reunido para siempre en el único cuerpo de Cristo.
No te cierres a tu propia carne”: no te cierres al sufrimiento de Cristo.
En este camino el poder no puede seguirnos. A él sólo le pedimos que sea justo. A nosotros el amor nos pide dar incluso la vida por el bien de los demás.
Y son muchas las cosas que, hasta dar la vida, podemos hacer: Tenemos la fuerza del amor y de la oración, una fuerza que es capaz de mover el mundo. Podemos hacer que los emigrantes no estén solos en su camino, y podemos dejar solos a quienes, gobiernos o mafias, les están robando la vida. Podemos compartir con el emigrante nuestro poco de leña, nuestro poco de agua, la última harina de nuestra vasija, el último aceite de nuestra alcuza. Podemos darles voz para que se escuche su grito, podemos llamar a las puertas de cada conciencia para que la sociedad reclame una nueva política de fronteras, y, con terquedad de discípulos de Jesús, podemos recordar a cada hombre que es su propia carne, también la de Cristo, la que, día a día, es condenada a muerte en las fronteras del sur de Europa.
Queridos: no me dejéis sin vuestra oración.


Mons. Santiago Agrelo.
Obispo de Tanger.

sábado, 1 de febrero de 2014

PRIMERA AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO CON LOS “KIKOS”

          

         El Papa Francisco ha tenido en Roma una audiencia con los Neocatecumenales (conocidos popularmente como los “kikos”), a cuyo frente iba su fundador Kiko Argüello, y le acompañaban medio centenar de prelados, en un acto en que se ha procedido al envío de “familias en misión” ad gentes, a las naciones del mundo.
                Este encuentro particular, que perseguían los responsables del movimiento neocatecumenal desde el nombramiento del nuevo Papa, que finalmente se ha producido casi al año de su elección, ha propiciado que el fundador del movimiento neocatecumenal –que tiene la aprobación definitiva desde el 2008, como itinerario de iniciación en la fe- le explicara al Papa el itinerario del mismo, y presentara a las numerosas familias que estaban dispuestas para marchar a los distintos países de misión en el mundo, que finalmente el Papa ha enviado con su bendición.
                De igual modo, el Papa Francisco ha agradecido –en nombre de la Iglesia- la disposición de las familias misioneras, reconociendo su ardorosa fe, si bien les ha hecho las recomendaciones que como “padre espiritual” correspondían, llamándoles a la comunión con las iglesias locales en las que se van a insertar, apercibiendo sobre la primacía de la comunión eclesial pese al sacrificio de aspectos carismáticos del propio movimiento. Algo que puede ser entendido, no sólo para la inserción en las iglesias locales de misión, sino también para la práctica diaria en las iglesias locales de procedencia y donde viven su fe las demás comunidades de este movimiento eclesial.
                Con todo es obvio, que el Papa ha respaldado con su presencia y bendición esta disposición misionera de este movimiento eclesial, al que ha expresado su gratitud por ello. No podía ser de otra manera. Si bien, tenemos nuestras dudas sobre si comparte plenamente el procedimiento de emplear familias enteras con hijos menores para una aventura humana de incierto resultado –que por muy providencialista que se sea, al implicar a menores, su bienestar, seguridad y desarrollo, habría de reconsiderarse por razones de prudencia, humanidad e incluso de operatividad de la propia misión-.
                Tradicionalmente los misioneros han sido religiosos y religiosas, pertenecientes a órdenes de la Iglesia, que asumían, preparaban y sostenían a los misioneros y a las misiones. No pocas veces, corrían penurias de todo tipo, e incluso peligros físicos, que asumían en el nombre de Cristo, incluso hasta el martirio. Pero esa decisión para que sea moralmente aceptable ha de entrañar una decidida voluntad de la persona, que opta por ese camino –fruto de una vocación, asistida por su experiencia religiosa-, caso que no se da en los menores que son llevados por sus padres –que deciden esta vida de misión, aventura, riesgo y hasta penalidades, arrastrando a sí a sus hijos menores, que no han tenido opción alguna-.
                Por otra parte, el resultado de una misión religiosa de personas que no tienen una preparación catequético-pastoral y/o teológica, ni tampoco cultural y lingüística, nos hace pensar que reducirá las posibilidades de su misión extraordinariamente, ya que a lo máximo que se aspira es a insertarse testimonialmente en una sociedad lejana, desconocida y de cultura extraña, en la que la integración es más que cuestionable a corto y medio plazo. Y posiblemente se genere cierto gueto o marginalidad de la familia misionera respecto de su entorno social, en el que no se les llegue si quiera a entender. A otro nivel, podría servirnos el ejemplo de la misión que los mormones llevan desde hace años en España, en que no acaban de insertarse socialmente, y su misión apenas progresa. Y eso, que en ese caso sólo emplean a jóvenes solteros, en vez de familias.
                Ya hay experiencias negativas de algunas de estas misiones, fracasadas en los objetivos pretendidos, y también en los medios, pues no pocas veces, la familia llega a un país extranjero sin medios propios (ni trabajo, ni posibilidades del mismo), cargados de niños a los que atender y asistir; en tanto que la ayuda económica de la comunidad de origen que ha de sostener la misión no tiene la suficiente entidad –por falta de aportes económicos- y apenas les llega el dinero, cuando no sufre extraordinarios retrasos, que lleva a la familia en misión a auténticas penalidades económicas. De hecho, se conoce algún que otro caso, de familias misioneras de kikos que han tenido que acudir a pedir ayuda a párrocos o conventos religiosos.
                Y todo ello, sin contar con los problemas que los hijos más mayorcitos van teniendo al vivir determinadas situaciones de sufrimiento económico, precariedad, y desarraigo, que les puede afectar en su desarrollo emocional personal y en su progreso académico.

                Por consiguiente, creemos que debería repensarse este tipo de misión familiar en la precariedad tan grande que conlleva, pues genera más sufrimiento que resultados, y sobre todo porque no parece moralmente justo someter a ese tipo de sufrimiento, riesgo y penuria a los hijos menores de edad. Acaso ese replanteamiento y rectificación pueda ser también un signo de humildad y humanidad en los dirigentes del movimiento neocatecumenal, de prudencia y responsabilidad en los matrimonios que dan este tipo de paso vital, y de reflexión moral paternal y fraternal en el resto de la comunidad eclesial.

domingo, 26 de enero de 2014

MONS. FERNANDO SEBASTIAN Y SUS POLÉMICAS DECLARACIONES


         Mons. Fernando Sebastián, que fuera Obispo de Málaga y posteriormente de Pamplona, ha sido recientemente designado por el Papa Francisco para el capelo cardenalicio, culminando así a sus 84 años una larga y prolífica carrera eclesiástica.
         Pero estos días, como consecuencia de dicha propuesta de nombramiento para formar parte del senado apostólico de la Iglesia, ha acaparado la atención de los medios de comunicación por unas sinceras y estridentes declaraciones sobre la homosexualidad, que ha levantado la ira del colectivo gay y la polvareda pública de una prensa amarilla, sensacionalista, adoctrinadora de lo “políticamente correcto”, de lo light, so pretexto de una mal entendida tolerancia, que no tiene porqué llevar la renuncia al criterio disidente, aunque lo sea desde el respeto a la propia disidencia.
         Quizá su fallo fuera el hacer un planteamiento patológico de la homosexualidad, prácticamente descartado por la reciente doctrina científica, habiéndose centrado en el hecho lógico de no compartir ese estilo de vida, por no considerarlo consecuente con la moral cristiana, si bien desde el respeto del que lo considere y viva de otra forma.
         Pero resulta penoso ver cómo algunos de los “cenáculos televisivos” lapidan a Mons. Sebastián, presentándolo como un clérigo retrógrado, de tiempos del neandertal, cuando este prelado tiene un gran curriculum intelectual, con una reconocida trayectoria como teólogo y docente en la Universidad de Salamanca, de la que fue Decano de su Facultad de Teología y posteriormente Rector de la misma, amen de haber tenido una importante labor pastoral y de difusión en varias revistas religiosas en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo. De ahí que el Papa Francisco le quiera reconocer esos méritos, y lo quiera cerca por su profunda experiencia intelectual, pastoral y eclesiástica.
         De manera que no se hace justicia a este hombre por el mero hecho de interpretar unas declaraciones –que aunque no fueran del todo afortunadas, por su referencia médica-, forma parte del pensamiento de la Iglesia, en el sentido de rechazar la homosexualidad –que no a los homosexuales- como práctica, como forma de vida, pero que –desde el mismo prisma evangélico- conllevan también el respeto humano de toda persona. Pues como dijo el Papa Francisco –con mejor enfoque, y más tino que Mons. Sebastián- él no es quién para juzgar a nadie (cuando le preguntaron sobre el tema), siguiendo así el consejo de Jesucristo al que seguimos, que no rechazaba a nadie, se reunía y comía con pecadores (inaudito en los religiosos de la época), o sea, los respetaba, los acogía, los quería… Aunque ello no supusiera aprobar su forma de vida apartada de la coherencia evangélica.
         Y realmente, creo que Mons. Sebastián comparte plenamente esa idea de Jesús a quien conoce bien, y sobre todo el respeto por esas personas que haciendo de la homosexualidad una opción sexual de su vida, una práctica habitual, aunque no comparta tal opción sexual, ni práctica de vida. Hecho, que no debería ni extrañar a nadie, ni de generar ningún tipo de escándalo público, pues forma parte de un estilo de vida que la Iglesia considera apartado del Evangelio de Cristo. Lo cual por sí mismo, no ha de suponer tampoco ningún tipo de atribución homófoba como pueda pretenderse desde el más simple razonamiento.

         Pero finalmente, convendría y sería deseable que los clérigos, religiosos y laicos en general, siguiéramos el ejemplo del Papa Francisco en sus manifestaciones sobre el particular, anticipando y enfatizando la Buena Noticia evangélica frente a cualquier juicio de comportamiento moral, para evitar transmitir la falsa idea de la negatividad moral del mensaje evangélico, ante el énfasis de la perspectiva positiva del anuncio evangélico en todo lo bueno y liberador que conlleva para la persona que tiene una experiencia de fe y lo asume como forma de conversión de su vida.

domingo, 19 de enero de 2014

¿TIENE ACTUALMENTE SENTIDO LA “LEGIÓN DE CRISTO?

           

           El caso de la Legión de Cristo, tras los escándalos del fundador de este Instituto Religioso, representa una inaudita situación en la Iglesia, según la cual, una congregación religiosa hay que desvincularla de su fundador. Y en esa difícil operación, habría que plantearse sinceramente si tiene sentido mantener tal congregación.
            Así es que en la actualidad los miembros de la Legión de Cristo que creara el sacerdote mejicano Maciel, del que se descubrió la realidad de una vida inconsecuente –no sólo con su estado religioso, sino con la pátina carismática de santidad y hombre de Dios-, que puso en una gravísima crisis a su propia congregación, en la que aún está sumida, y reflexionando sobre sus raíces, su presente y su futuro en la Iglesia.
            No pocas voces –incluso de dentro de la Iglesia- se han posicionado por la disolución de esta institución religiosa católica, dado que descubierto el fraude personal de su fundador, no parece lógico ni consecuente que este pudiera inspirar realmente ningún carisma religioso especial. Hecho, que por otra parte, está por descubrir, pues no parece que se explicitara ningún carisma propio distintivo y distinto de otros grupos religiosos ya existentes, y en términos mundanos, se podría concluir que no parece aportar ningún valor añadido al hecho religioso bajo la perspectiva de fe católica.
            Además, el grave daño moral que ha podido infligir Maciel a otras personas (desde sus posibles víctimas, a sus seguidores que confiaron en él y se han visto profundamente defraudados –lo que muestra que la fe sólo debe ponerse en Dios, nunca en los hombres-), quizá haga más que aconsejable hacer desaparecer su obra de la faz de la tierra, para evitar cualquier recuerdo que atormente a las víctimas o escandalice a personas de buena voluntad. Naturalmente, previa aplicación del perdón evangélico, y de la remisión del juicio de vida a Dios, que sin embargo, no impide remediar una obra humana.
            También hay que tener en consideración, que los seguidores de Maciel no son él propio Maciel, sino que igualmente han sido personas de buena voluntad que le han seguido creídos en su palabra y en su aparente obra pía. Considerando que estos se encuentran entre sus víctimas, por lo que la Iglesia –actuando como Madre, y con la sabiduría evangélica- deba aplicar la misericordia predicada y siguiendo el evangelio, no apague el “pábilo vacilante”, acoja a los conturbados seguidores, y los aquiete a la luz de la fe auténtica.
            Al tiempo, es muy conveniente que los Legionarios de Cristo reflexionen sobre sus orígenes carismáticos, sus problemas, su misión en la Iglesia, y atendiendo al Espíritu eclesial se dejen guiar por la decisión que el Papa adopte sobre ellos. Pues en la Iglesia, probablemente haga falta –más allá de carismas muy claros y significados con su particular aportación a la riqueza evangélica de vida y seguimiento de Jesús-, reunificar la grey, pues la misión es grande y la dispersión no ayuda a la misión eclesial, pues propicia cabildeos, personalismos e indeseables confusiones.
            Así quizá lo más aconsejable fuera la disolución de la Legión de Cristo y la libertad de incorporación de sus miembros ordenados a unirse a órdenes afines, o al clero secular de cada diócesis. Dado que la gravedad de los hechos así parece aconsejarlo, y remendar una orden distanciándose de su fundador no parece que sea muy razonable tampoco.

            Aparte que no olvidemos que la misión esencial es el servicio a Cristo en su Iglesia.

domingo, 5 de enero de 2014

A PROPÓSITO DE LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA FAMILIA EN MADRID


El día de la Sagrada Familia se ha conmemorado de nuevo por la Iglesia, teniendo su necesaria referencia en la Misa de la Familia celebrada en la Plaza de Colón de Madrid, presidida por el Cardenal Rouco, que desde hace unos años viene a ser la manifestación de parte de la Iglesia española en favor de la familia cristiana, según la tradicional concepción católica.
Habitualmente ha sido una celebración pública capitalizada por el Movimiento Neocatecumenal, con alguna participación de grupos tradicionales del catolicismo en España, si bien la participación de los neocatecumenales está presente de principio a fin de toda la ceremonia.
Así desde la primera larga alocución de Kiko Argüello, con la orquesta de música que se hace acompañar últimamente -desde las JMJ de Madrid-, pasando por la escenografía del envío de más de setenta familias a misionar por las naciones del mundo, lejos de sus hogares habituales, a dar posible testimonio cristiano en unos ámbitos geográficos y culturales distantes y distintos de sus lugares de procedencia, sin preparación pastoral y cultural previa, sino abandonados por entero a un providencialismo profundo, que no pocas veces genera sorpresas en los correspondientes destinos.
Esta cuestión, que como otras entre los neocatecumenales, adolece de la más  mínima racionalidad y se asume por los participantes con un entusiasmo propio de mejor ocasión, conlleva el abandono de sus trabajos, entorno socio-familiar actual, y la emigración con los hijos pequeños a cualquier destino del mundo, con el contraste cultural, muchas veces de desconocimiento de la propia lengua del país de destino, y con la incertidumbre de poder trabajar o no en el país de misión para poder mantener a la familia allí (pues aunque teóricamente, tiene que ayudar económicamente la comunidad de origen – la situación económica de sus miembros, no siempre permite tal dedicación- con el consiguiente problema de sustento de la familia en misión, niños incluidos), lo que reporta un sufrimiento que moralmente no parece justificable, especialmente cuando este puede repercutir en menores.
Todo ello, con un planteamiento puramente dogmático de la fe, junto con una exposición testimonial tópica y típica.
Y sobre todo un planteamiento de moral familiar y de la persona muy concreta y cerrada, de denuncia y trinchera, que contrasta con la apertura manifestada por el Papa Francisco y otros pastores de la Iglesia, más comprensivos con el sufrimiento y la debilidad humana que conlleva rupturas familiares, y formas familiares singulares, que no dejan de tener su problemática familiar y espiritual, ante las que la caridad urge dar respuesta y acogida, aunque no implique total aprobación, pero sí acompañamiento y testimonio, sencillo y sincero, fraterno y misericordioso desde la cercanía, la escucha y la asistencia, en vez del empleo de fórmulas dogmáticas que reprochan, rechazan, juzgan y condenan olvidando la caridad encomendada por el mismo Cristo, que no tuvo problema en sentar a su mesa a pecadores públicos, muchos de los cuales generaron su conversión de vida, sin que ello signifique aprobación, pero tampoco ha de dejar tan patente la reprobación pública de actitudes, pues como dice el Papa Francisco no se puede evangelizar a bastonazos.
No obstante, lo anterior, apreciamos una reducción de asistencia respecto de años anteriores, y quizá pudiera ser por la celebración diocesana de esta fiesta, que también hizo concurrir en lugares como en la Sagrada Familia de Barcelona a muchos fieles conmemorando esta festividad.

Todo ello naturalmente positivo, si se llega a una celebración normalizada en las diferentes diócesis, y sobre todo si se evitan las exhibiciones públicas que puedan horadar en simas sociales, que dividan y confronten a la ciudadanía, pues la tolerancia y el respeto ha de presidir todo acto consecuente de fe cristiana, como de ejercicio de la propia condición ciudadana.

¿ES MUNILLA UN CURA GRACIOSO?


La ocurrencia del cura vasco Esteban Munilla –casualmente hermano del Obispo de San Sebastián del mismo apellido- en la que aparece en un vídeo vestido con sotanas, boína y bastón simulando a gritos a un pastor cateto, parece haber ido demasiado lejos, amén de ser irrespetuosa con el Pontífice, refiriéndose al Papa con insolencia provocativa, respecto de una denuncia papal que señaló un pecado de cierta clerecía (la falta de atención pastoral a las ovejas), que el Papa Francisco con su proverbial sencillez describió como “pastores que no huelen a oveja”, en el sentido que ni se acercan al rebaño. ¡Que no desempeñan su misión!.
Como mínimo revela que a Munilla no le ha llamado el Señor por la vis cómica. Y acaso habría que preguntarle, ¿si le ha llamado para pastorear su Iglesia, para apaciguar el rebaño?. Lo cual implica interesarse por las personas que tiene a su cargo, acompañarlas humana y religiosamente en el camino vital de las alegrías y las penas, para contribuir a la instauración del Reino de Dios que Cristo predicó con tanta insistencia en su Evangelio. Reino de justicia, de paz y de fraternidad. ¡Algo de lo que el mundo tanto carece a día de hoy!. Y por lo que se ve, ¡también la Iglesia!, o al menos significativos sectores de la misma.
Probablemente haría bien Esteban Munilla de pedir perdón por tan surrealista ocurrencia, tan poco edificante, desde el punto de vista de la comunión eclesial –que tanto se predica desde sectores ortodoxos de la propia Iglesia-. Esos sectores, a los que el nombramiento del Papa Francisco no ha sentado bien, porque les incomoda, les altera su cómoda “siesta espiritual” de quietismo ritualista en mérito a tradiciones superadas, en vez de emprender el auténtico camino del evangelio de Jesús, al lado de los pobres y los que sufren, trabajando por el Reino de Dios en el mundo.
Esos sectores tradicionalistas que priorizan el dogma, la doctrina, antes que la vivencia de la gratuidad de la fe, que necesariamente ha de conllevar la experiencia de la misericordia de Dios. Esos mismos fueron los que se han ido escandalizando con algunas de las afirmaciones del Papa Francisco (como la de que los pastores han de oler a oveja, o la que los obispos han de dejar de ser “obispos de aeropuerto” y trabajar más en sus diócesis, o que la Curia vaticana es como una lepra, o incluso que él no ha sido nunca de derechas, etc, etc.).
Ante estas “perlas papales” el sector conservador de la Iglesia –que es considerable después de tres décadas de pontificados conservadores, que han atrincherado a la Iglesia, después de las modernas conclusiones del Concilio Vaticano II- emprendió un “ruido de sotanas” interno para hacerse notar, y reivindicar presencia, peso y privilegios.
¿Acaso Munilla está en esa dirección intraeclesial?.
A esta pregunta sólo podemos responder por la trayectoria biográfica del personaje, y esta nos lleva a verle posicionado en esa Iglesia tradicionalista, a la defensiva.  Su ejecutoria al frente de Radio María en España lo avala, pues esta es una emisora católica cuya programación está básicamente dedicada al rito, a la oración, y a la doctrina católica, desde perspectivas más piadosas, más tradicionalistas. De forma que se podría decir que es una radio religiosa para los católicos tradicionalistas (una radio conventual de puertas para adentro, más que una radio de evangelización o misional: de puertas para fuera).
El hermano de Esteban Munilla, casualmente ha sido designado Obispo en el “periodo pontifical de trinchera”, en el que se proveyeron las diócesis de gran parte de la Iglesia de curas tradicionalistas que accedieron al episcopado, precisamente por tal condición, en detrimento de otro sector eclesial postconciliar más progresista y abierto. De hecho, el Obispo Munilla ha protagonizado algunas desafortunadas polémicas, en su doctrinaria defensa de la vida, que le llevaron a una inadecuada comparación con las víctimas del terremoto de Haití. Amén de haber tenido serios desencuentros con el clero donostiarra que rige sin liderazgo moral claro. El mismo, que ha procurado para su hermano Esteban un cómodo destino en su diócesis vasca (como párroco y responsable de enseñanza, desde donde controlar los nombramientos de los profesores de religión).
Por consiguiente, juzguen Vds. mismos, cuál es el posicionamiento ideológico de los hermanos Munilla, y el equívoco sentido de la broma del “cura gracioso”, que hoy por hoy no sólo no ha conseguido hacer gracia, sino que se ha revelado tal cual es.

Así que lo propio sería que este “gracioso cura” fuera reconvenido por su episcopal hermano, y se retirara a la práctica de una recomendable penintencia que le haga entrar en obediencia, y sobre todo que le muestre el auténtico sentido de la vocación sacerdotal como pastor (en vez de funcionario eclesiástico).