lunes, 16 de septiembre de 2013

LA PARADÓJICA SUBVENCIÓN BANCARIA DE LA BIBLIA


El Secretario de la Conferencia Episcopal Española, el jesuita Mons. Martínez Camino, ha presentado una edición de la Biblia subvencionada –para reducir su coste de venta al público- por parte de una conocida Entidad Bancaria española, vinculada a sectores conservadores de la Iglesia, lo que ha suscitado el subsiguiente revuelo entre no pocos católicos, que consideran una paradoja, cuando no una contradicción que un banco subvencione parcialmente una edición bíblica, cuando ese mismo banco –como en general la banca española- en plena crisis económica está desahuciando a familias pobres, en paro, que no pueden pagar la cuota del préstamo hipotecario.
Y es que nuevamente tenemos planteada la colisión que ya advirtió Cristo, en el sentido de la imposibilidad de servir a dos Señores: Dios y al dinero.
La banca, como negocio entregado a la generación de dinero, no siempre productivo y originador de empleo y bienestar colectivo, sino las más de las veces, un dinero producto de la especulación financiera y de la cicataría del cobro de servicios e intereses casi usurarios, no parece que sea el negocio más ejemplarizante para apoyar a la Iglesia en su misión evangélica, y particularmente en los tiempos que corren.
Ya sabemos también aquel pasaje evangélico del administrador que obraba la caridad con el dinero injusto, pero era un contexto distinto, en que el mismo se encontraba en un proceso de conversión y pretendía así ganarse el cielo haciendo caridad con ese dinero injustamente ganado. Y no pensamos que el banco, como ningún banco emprenda ningún proceso de conversión, ni mucho menos hacer caridad con el dinero injusto, sino que en el mundo capitalista en que vivimos estas empresas procuran el máximo beneficio al menor coste, como orientación de supervivencia en un ámbito extremadamente competitivo e inhumano, lo cual en sí mismo es antievangélico.
Más allá de cualquier otra intención piadosa, nos aparenta apreciar la intención comercial bancaria, en el sentido que si no pocas diócesis tienen sus depósitos de capital y gestionan sus cuentas en esa Entidad Bancaria, desde el punto de vista comercial el banco habrá considerado la petición de ayuda o donación para el pago de la nueva edición bíblica como un interesante regalo comercial, para seguir trabajando en el ámbito mercantil con un cliente que les interesa, que es apetecido por el propio banco, lo cual desvela también que la actual estructura eclesial se mueve en unos niveles económicos que distan de los que movían los doce de Galilea, y desde luego, lejos de los apercibimientos evangélicos de Jesús a vivir en el desprendimiento de bienes materiales para poder seguirlo mejor.
Pero por otra parte, la propia Conferencia Episcopal, o más bien su secretario, Mons. Martínez Camino, parecen estar un poco “fuera de juego” en los consejos de Jesús, y hasta torpes con esta astuta gestión humana, pero inadecuada gestión desde la perspectiva evangélica. Ya que no pocos cristianos, comprometidos con su fe, han acompañado a los que han sufrido desahucios bancarios, y en particular del propio banco que se ha mostrado generoso con la jerarquía eclesiástica, en tanto no lo ha sido con los pobres deudores a los que ha promovido desahuciar de sus viviendas por impago de cuotas de créditos hipotecarios, y esos mismos cristianos –que siguiendo a Cristo, con su fe, con su buena intención, y su generosidad para con sus hermanos sufrientes- se encuentran hoy confundidos y dolidos por la torpeza de algunos de sus pastores, que no aciertan a pastorear bien la grey que Dios les ha encomendado.

Hace falta mucha más oración, más amplitud de espíritu y más solidaridad en nuestra jerarquía eclesial española, enrocada aún en sus privilegios de casta clerical, no siempre ni plenamente atenta al clamor y sufrimiento de su pueblo, y algo despistada en lo que a inspiración divina concierne.

domingo, 15 de septiembre de 2013

¿UN PARTIDO CRISTIANO EN ESPAÑA?


Aún algunos cristianos españoles, o por mejor decir, católicos, se plantean la conveniencia o necesidad de crear un partido político cristiano, que se defina e identifique como tal, con la pretensión de congregar el voto de la supuesta mayoría cristiana del país para influir, de esa manera, en la vida política y que la producción legislativa sea conforme a los cánones evangélicos.
Pero esta pretensión, que va gestando el clima previo al anual Congreso de católicos y vida pública, que organiza una institución laical del ámbito eclesial con proyección docente de élites, no parece que sea muy consistente, ni siquiera se podría decir que viniera a contar con el apoyo de la propia jerarquía eclesial, especialmente después de la deriva pastoral que está imprimiendo a la Iglesia el Papa Francisco.
Incluso se podría sospechar que estos “hermanos en la fe”, incluso están en otras coordenadas eclesiales, más propias de otro tiempo, y no del todo concordantes con el propio espíritu evangélico, que fue lo que determinó a prominentes eclesiásticos como al Cardenal Tarancón –clave en la transición democrática española- a dejar a la Iglesia al margen de la actividad política, en concreto del juego político de partidos y poder, dada la poco ejemplarizante experiencia italiana de la Democracia Cristiana, que dio un importante aporte a la convivencia socio-política de la Italia de la posguerra mundial, evitando el decidido avance comunista, y posibilitando la convivencia en una sociedad dividida ideológicamente como la italiana de aquel tiempo, pero que acabó como “el rosario de la aurora” con traiciones políticas, conspiraciones de poder, etc., que afectaron a destacados dirigentes políticos italianos –incluidos los democristianos en la década de los setenta y ochenta-, fracasando finalmente el  proyecto político emprendido años atrás con la mejor intención.
Por ello, Tarancón y no pocos eclesiásticos han preferido que la Iglesia se dedique al seguimiento de Jesús, y en consecuencia a la preparación y predicación del Reino de Dios, buscando la justicia, la igualdad y la paz entre los hombres, para lo que supone una misión superior y distinta a la meramente política, aunque no está enfrentada con ella, sino que por el contrario, ha de recordar y exigir proféticamente el cumplimiento de los derechos humanos, de la justicia e igualdad entre los hombres.
Sin embargo, el ámbito de la política tiene la pretensión de alcanzar poder o influir en el, algo que Jesús no buscó, pues el poder suele ser foco de endiosamiento, de soberbia, e incluso de opresión, lo cual está en las antípodas del mensaje evangélico de Jesús, que ya dijo que el que quisiera ser el primero se hiciera el último, y que lo relevante para Dios no es el ejercicio del poder, sino el servicio a los demás.
Por consiguiente, ese proyecto de partido cristiano , por bienintencionada que sea la pretensión, no sólo ha fracasado históricamente cuando se ha puesto en marcha, sino que ha demostrado sus efectos perniciosos por la confusión entre el poder y la Iglesia, llegando a ser en no pocos casos una trampa que hace caer en contradicción e incoherencia a sus propios mentores, que acaban rindiéndose a los ídolos de este mundo (dinero y poder) y olvidan el servicio a Dios y a los hombres, especialmente a los más necesitados (pobres y marginados de este mundo).
Pero además, desde el punto de vista de la fe, cabría preguntarse, desde la creencia que el Espíritu de Dios sopla cuando quiere y donde quiere libremente fomentando carismas distintos, y por ello se dan formas de vivir y entender la fe de forma plural, de manera que hemos de convenir que la fe cristiana no es uniforme, sino diversa en su forma de vivirse, hemos de reconocer la diversidad de grupos cristianos (entre ellos el catolicismo, al que probablemente se referirán los que defienden la iniciativa comentada). Y entre los católicos hay diversas sensibilidades de vida, no hay uniformidad, pues el espíritu es libre e inspira a los cristianos de diversas maneras y en diverso tipo de sensibilidad, siempre con el común denominador del seguimiento de Cristo y de los valores evangélicos, en los que no creemos que aparezca el agrupar elites sociales para el logro del poder y la influencia política, sino el logro de la conversión individual de las personas en el seguimiento de Jesús.

Por tanto, no compartimos la idea de formar un partido político, y respetamos a quienes desde la política quieran servir a la sociedad en términos de justicia e igualdad, pero nada organizado en banderías e insignias que tan malos resultados históricos ya han propiciado, por no haberse ajustado al Espíritu de Cristo. ¡Es evidente…!. Por consiguiente, creemos que está demás pues puede inducir a confusión, manipulación, y escándalo. Además que así nadie se puede arrogar la autenticidad cristiana sino es en su obrar personal de servicio, humildad y entrega a Dios y a los hombres, algo que en la vida política, desde el poder resulta bastante difícil por su aparente antagonismo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

PASTORES QUE HUELAN A OVEJA


Tal es la pretensión expresada por el Papa Francisco para el sacerdocio, que sean auténticos pastores, que pastoreen a su pueblo, que apacienten el redil, conforme Cristo indicó a sus apóstoles, que al decir del Papa actual de forma gráfica significa: “pastores que huelan a oveja”. ¡Más claro, imposible!.
En ese punto señaló Francisco una de las urgentes necesidades de la Iglesia referida al ministerio (oficio, para ser más sencillos y expresivos) del sacerdocio, que en sus distintas funciones (episcopales o presbiteriales) ha de mostrarse como una actividad de pastoreo, como Cristo la refirió.
Así la denominada canónicamente “cura de almas” habría de referirse a la asistencia pastoral, a cuidar de los fieles encomendados, a enseñarles la fe de la Iglesia, según la revelación de Cristo, a que conozcan la Biblia (y especialmente el Evangelio) y aprendan a meditar sobre la Palabra de Dios (para que ilumine sus vidas y pueda darse la conversión personal deseada y esperada), para servir en la administración sacramental, organizar los servicios de la Comunidad parroquial (catequesis, culto, caridad, oración común, etc.) facilitando la concurrencia y participación de los laicos, para que se sientan auténticamente partícipes de la Iglesia. Y para ello, han de trabajar denodadamente con la feligresía a su cargo, entregarse en servicio pleno. Siendo esa la única manera en que el Pastor pueda oler a oveja, con el trato y convivencia diaria y continua. ¡No vale ya el modelo de “funcionario eclesiástico”!. Es más, diría que es incluso antievangélico.
Pero para eso habría de darse un profundo cambio en el propio sacerdocio, cuyo paradigma no sería ni el “angelismo espiritualista”, ni el “funcionarial”; habría de ser ese paradigma de “pastoreo”, de servicio pleno a la comunidad eclesial (parroquias, diócesis, etc.), de cercanía a los hermanos en la fe, de no reconocerse superior a la feligresía (no considerar en modo alguno, la perniciosa idea de “carrera eclesial”) sino servidores de esta –siguiendo al Maestro de Nazaret-. Lo cual, podría pasar por la reconsideración del celibato sacerdotal, ya que es una disposición de disciplina clerical, que no se basa en la ley divina, y ayudaría a quitar la inquietante soledad que padecen no pocos sacerdotes.
Igualmente la formación y mentalidad del clero habría de cambiar en el sentido apuntado, de manera que interioricen esa necesidad de servicio, de humilde entrega a los demás como un pilar básico de su entrega al oficio pastoral.
Tal es así, que no pocos fieles echan de menos la apertura de las Iglesias durante todo el día, en vez de que se abran poco antes de la misa diaria –donde la haya- para cerrarla al término de la misma. Con carácter generalizado –que no total- se ha dado cierta relajación y evolución del estamento clerical (que así se ha instaurado como “casta sacerdotal”, emulando el nefasto ejemplo del judaísmo que denunció Jesús) que habrá que corregir con urgencia, para poder evolucionar al paradigma pastoral al que llama el Papa al presbiterio universal.

En ello, con el adelantado perdón de los pecadores propio del cristianismo, habrá de reconocerse esa desviación y sus amargas consecuencias (secularizaciones numerosas, abandono del entorno eclesial, y demás casos poco o nada ejemplarizantes desde el punto de vista de la misma moral católica) que merman la eficacia de una nueva evangelización, si no se da un auténtico giro de conversión, sincero, sencillo, pero evidente para propios y extraños, que hagan así coherente y creíble el mensaje cristiano del que la Iglesia es depositaria, y cuyo deber es darlo a conocer a toda la humanidad y vivirlo desde el respeto al prójimo, y la confianza en Cristo Hijo de Dios y Hermano de los hombres, plenitud de la revelación divina que humanizó la fe de Israel.

lunes, 2 de septiembre de 2013

PAROLÍN, UN GRAN ACIERTO DEL PAPA FRANCISCO


La actividad del Papa Francisco, gracias a Dios no cesa, como lo muestra su tenacidad, laboriosidad, prudencia, humildad y caridad al frente de la Iglesia Católica, muestra de ello es su última decisión de nombrar como Secretario de Estado del Vaticano al arzobispo italiano Pietro Parolín, actual Nuncio en Venezuela.
De esta manera el Papa Francisco da un paso más en su anhelada reforma eclesial, poniendo en tan distinguido como estratégico puesto a un prelado sabio, prudente y diplomático con el que defenestra definitivamente al cardenal Bertone, que fue uno de los grandes errores de Benedicto XVI, pues lo designó de su confianza para ayudarle a regir la Curia vaticana y pronto salió en las quinielas de la sospecha al ser salpicado por el caso Vatileaks, lo que al parecer llegó a calificarlo de traidor por la indiscreta asesora papal Chaouqui en sus escritos de internet, posteriormente retirados.
Ciertamente la posición de Tarsicio Bertone en la Curia vaticana era insostenible, pues estuviera o no en los contubernios vaticanos que dieron al traste con el pontificado de Benedicto XVI, realmente se dieron y no fue capaz de gestionarlos eficazmente y evitarle al Papa que lo había nombrado tan grandes quebraderos de cabeza como los del caso Vatileaks, como tampoco rigió bien el gobierno curial que se fragmentó en banderías y guerras de clanes mundanos, según las crónicas que se han dado a conocer, y que determinaron que el anciano Ratzinger con suma honradez asumiera que él no era capaz de poner orden y respeto en el mismo centro de la cristiandad.
Por tanto, Bertone para el Papa Francisco era un “fardo pesado” del que tenía que prescindir, para ocupar ese estratégico puesto para la anhelada reforma vaticana con persona más adecuada a tal fin, que no hubiera generado tantas resistencias como las generó el salesiano Bertone, quien por cierto, parece no le puso nada fácil al Papa su relevo ya que manifestó que no se quería marchar. ¡Y es que para algunos clérigos la obediencia parece que no está hecha para ellos, aunque bien saben ordenarla para los demás..!.
Sin embargo la valentía y decisión de Bergoglio no se amilanó ante un Bertone resistente, y ha prescindido felizmente de él, nombrando a una persona que se dice está en las antípodas de su predecesor, ya que además de tener formación diplomática es discreto, no parece que tenga ansias de poder mundano, y sus servicios a la Iglesia están manifiestos en su trabajo diplomático en China, Vietnám, España (ante el gobierno socialista de Zapatero), y Venezuela con la que ha tenido que lidiar con un gobierno peculiar, el bolivariano de Chavez y Maduro, con el que ha sabido tratar con prudencia y mantener la independencia eclesial en unas difíciles condiciones de fractura social.

Parolín, de ascendencia italiana y con 58 años, parece ser un gran acierto del Papa Francisco para la misión que tiene encomendada, especialmente para que la Iglesia recobre el puesto de autoridad moral que antes tuvo en el contexto internacional, que últimamente se ha visto sumamente perjudicado por los escándalos en la Curia y de pederastia entre algunos cleros en diversos lugares del mundo. De esta manera, Francisco y Parolín tienen una complicada pero laboriosa empresa que llevar a cabo de reconstruir la credibilidad de la Iglesia en el ámbito internacional, como el resto de la Iglesia tiene una importantísima labor de recuperación del espacio de evangelización en el mundo, para lo cual ha de alcanzarse mayor coherencia y credibilidad, sólo alcanzable por vía de los hechos.

REUNIÓN DE KIKO ARGÜELLO CON JÓVENES EN SAN PEDRO DEL PINATAR


Los fundadores del Camino Neocatecumenal han tenido una concurrida reunión con jóvenes de dicho movimiento eclesial en la parroquia de San Pedro, del municipio murciano de San Pedro del Pinatar a orillas del Mar Menor.
El acto convocado, como viene siendo habitualmente en los últimos años, por los responsables de los neocatecumenales, suele convocar en esta localidad costera del Mar Menor a una multitudinaria reunión con Kiko y Carmen, que suelen pasar unos días de vacaciones en la costa murciana; acto al que estuvo invitado el Obispo de la Diócesis –que finalmente no asistió-, y al que asistieron numerosos sacerdotes y seminaristas de este movimiento.
Así, como es habitual en estos encuentros, tras la predicación de la Palabra y la consiguiente oración de los asistentes, se pidió a los jóvenes que creyeran tener vocación, que se levantaran y accedieran al presbiterio, haciéndolo un numeroso grupo, que a decir de Kiko se prepararían para ser enviados en misión evangélica a Asia, donde hay una gran necesidad de dar a conocer el Evangelio.
Por tanto, de esta manera, el movimiento neocatecumenal sigue en la brecha de su acción pastoral en las diferentes diócesis del mundo donde se encuentra implantado, y mantiene su decidida acción misionera.
Aunque, como es natural, estos actos multitudinarios que provocan un alto grado de emotividad entre los concurrentes, y especialmente en muchos jóvenes, que los mueve a levantarse en la creencia de tener vocación religiosa y misionera, dicha impronta ha de ser comprobada posteriormente por el trato de estos jóvenes con formadores que les ayudarán a discernir serena y seriamente, si ese sentimiento expresado con la respuesta pública a la petición de vocaciones, tiene autenticidad y profundidad, o se trata de un reflejo espontáneo movido sólo por la emotividad del momento y el entorno.
En cualquier caso, siendo el movimiento neocatecumenal de base laical y catequético, no nos parece del todo adecuado que hayan de tener sus propios y particulares seminarios –como si de una orden religiosa se tratase-, pues de esa manera se genera una diferente formación teológica y pastoral, que aunque análoga no es idéntica, y ello marca un sesgo en la pastoral y el presbiterio diocesano, entre el que habrían de incorporarse de forma más homogénea y fraternal sin mayores diferencias. Por ello, lo propio es que las vocaciones surgidas no fueran para engrosar los seminarios propios, sino para encaminar a las nuevas vocaciones –según su peculiar carisma- a los seminarios diocesanos, o a las diferentes órdenes religiosas que hayan podido inspirar esa llamada vocacional.
Además que estos actos multitudinarios, que suelen convocar los responsables del Camino Neocatecumenal, también aparentan ser una muestra externa del “músculo propio” que el movimiento aparenta tener en el ámbito eclesiástico, algo que sin embargo, en los últimos años está reflejando cierto retroceso por el abandono de muchos de sus miembros, y el escaso nivel de convocatoria que actualmente suelen tener las catequesis de entrada en el movimiento eclesial. Lo que debería hacer reflexionar a sus responsables sobre tales hechos, y su motivación, impulsándoles a una reorientación del propio movimiento, que no acaba ni de definirse eclesialmente en sus objetivos y fines, ni de encontrar realmente su hueco entre los laicos católicos.
El hecho de que de un proceso catecumenal (que fue el gran hallazgo de sus fundadores) se exceda en su contenido y duración a casi toda una vida en un larguísimo proceso de iniciación que lleva a enrocar a la feligresía laica en las sacristías emulando la vida religiosa, no parece que sea la finalidad vocacional de los laicos en la Iglesia de estar en medio de las realidades temporales del mundo, así como el hecho de la generación de comunidades parroquiales (que tienen su beneficio potencial), sin embargo cuando se instalan de forma permanente generan sesgos entre los miembros de la comunidad parroquial que no siempre son deseables ni ejemplares, desde el punto de vista evangélico, al tiempo que a veces son susceptibles de manipulación por el clero parroquial, o por el propio núcleo de responsables del movimiento.

Por consiguiente, ya que está planteada una reforma eclesial, no estaría demás que se reformularan propuestas pastorales como la neocatecumenal que es necesaria y válida en su planteamiento original, pero que se ha ido desviando del mismo con el transcurso de los años, de ahí la gran desafección que ha venido teniendo en las última década, aunque ha sido aprovechado por no pocos clérigos, e incluso jerarquía eclesial de talante conservador y autoritario para apoyarse en el mismo.

domingo, 25 de agosto de 2013

EL EXTRAÑO NOMBRAMIENTO DE UNA INDISCRETA ASESORA VATICANA


El Papa Francisco, en su ánimo de reformar la situación económico-administrativa de la Curia vaticana, creó una Comisión de Expertos constituida por 8 técnicos –de entre los cuales sólo hay un sacerdote-, y del que forma parte una arrolladora treintañera italiana y ascendencia árabe, que muchos sitúan en el ámbito del Opus Dei, se llama Francesca Immacolata Chaouqui, que venía trabajando para la prestigiosa firma Ernest & Young.
Hasta ahí, todo correcto. Pero  la polémica se ha formado con unas indiscretas declaraciones de la joven Francesca en internet que han incendiado los comentarios de la red, dado que se le atribuye haber catalogado de corrupto al Cardenal Bertone,  alabando en otros comentarios de la red al supuesto filtrador de los escándalos Vaticanos, refiriéndose a Nuzzi, agradeciendo su labor.
Tal es  así, que al parecer se ha retirado su cuenta de Twitter. Al tiempo que no pocas personas consideran inadecuado tal nombramiento por obvias razones de indiscreción, además que no se sabe muy bien, el motivo de que se le incluyera en dicha Comisión ante la existencia de numerosos candidatos que probablemente hubieran respondido mejor al perfil del encargo papal.
Sin embargo, los demás miembros de la Comisión son: Joseph Zahra, economista maltés, Mons. Lucio A. Vallejo Balda, sacerdote español,  Enrique Llano, especialista en economía sanitaria de origen español, dos managers franceses, un alemán, y un ex general y ex ministro de Exteriores de Singapur católico, George Yeo.
Con todo, no faltan los críticos con el Papa Francisco que –estando inicialmente inclinados a mantener los privilegios curiales y a no hacer cambios- consideran que la designación de Francesca ha sido un error del Papa, dando a entender que supone una precipitada decisión, análoga a la que puede tomar con las previstas reformas.

Esperemos que este probable error, que más que del Papa estaría en su entorno próximo, le sirva para elegir con mayor cautela su equipo de colaboradores próximo, pues falta le va a hacer rodearse de personas de confianza para poder acometer las difíciles tareas que tiene que abordar para que se cumpla su anuncio de cambios y simplificación de la maquinaria burocrática eclesial, de forma que el Vaticano deje de ser un reino medieval y entre en la modernidad como la auténtica Iglesia de Cristo volviendo a las fuentes judeo-cristianas y a la sencillez y coherencia evangélica.

sábado, 17 de agosto de 2013

SÓLO 1/5 DE LOS CONTRIBUYENTES ESPAÑOLES INDICÓ EL PAGO A LA IGLESIA CATÓLICA


Según datos oficiales revelados, sólo una quinta parte de los contribuyentes españoles reseñó en su declaración de la renta que se le hiciera pago a la Iglesia Católica de la aportación oficial, lo que vino a ascender a la cantidad de 230 millones de euros.
La pregunta inmediata sería: ¿en qué ha quedado “la España católica”?. Pues resulta un dato bastante clarificador del alcance sociológico de los católicos en nuestro país, que habiendo abandonado la declaración confesional del Estado como católico –propia del régimen franquista-, por una de aconfesionalidad estatal en la Constitución de 1978, han bastado algo más de tres décadas para dejar situada la entidad estimativa de la comunidad católica en un 20% de los contribuyentes, lo que fijaría en una estimación análoga de católicos practicantes, que viven su fe, aunque la cifra de “católicos nominales” (bautizados) sea ostensiblemente superior, pero también se encuentre en cifras sociológicamente menguantes.
Naturalmente estos datos reflejan también, además de una desafección importante de la ciudadanía española sobre la Iglesia católica, la subsiguiente merma de poder e influencia pública de esta, que a tenor de estos datos, estimamos que incluso se encontraría sobrevalorada públicamente.
A este dato indicado, habría que añadir que el porcentaje de contribuyentes que indicaron su intención de colaborar con organizaciones sociales –distintas de la Iglesia- fue del 34,7%. Dándose el dato de contribuyentes que reseñaron su indicación de ayudar a la Iglesia Católica y a Organizaciones Sociales de forma conjunta que se cifró en el 14,6%; en tanto un 29,6% se abstuvo de hacer cualquier indicación.
¿Cabría deducir de tales datos un incremento de una general, progresiva y silente apostasía de la Iglesia católica?. Creemos que en rigor, no se puede llegar a tal conclusión, pues más bien aparenta un progresivo alejamiento de la práctica religiosa, quizá subsiguiente a una carente o defectuosa catequización, que apenas supondría una fe embrionaria, esclerotizada ante una cultura dominante materialista y hedonista de porte puramente existencial que colapsa el mensaje evangélico sino se vive conforme a la madurez personal y de fe en un ámbito comunitario, que no siempre facilita la propia Iglesia, aún escorada a un planteamiento de fideísmo dogmático, tradicionalista y conservador, y en no pocos casos ensimismada en su propia estructura clerical jerárquica, a la que la ciudadanía de la postmodernidad da la espalda, pues apenas le aporta nada de interés para su vida.
Por consiguiente, ante este dato preocupante, revelador de una masiva desafección del mundo laico sobre una Iglesia clericalizada, que aparenta y acaso anticipa la profetizada apostasía general, debería reaccionar la Iglesia –como parece estar haciéndolo el Papa Francisco, auténtica elección del Espíritu- con una seria y profunda reflexión, retomando el proceso iniciado en el Concilio Vaticano II (parado por el miedo). Pues si bien es cierto que la Iglesia no es una ONG, no es menos cierto que tampoco es una “monarquía medieval”.

Así que urge una auténtica conversión eclesial y personal del catolicismo, para que se produzca el ulterior encuentro de la cristiandad en el Evangelio que Jesús nos anunció, auténtica fuente de fe, esperanza y caridad, que dotaría de coherencia y credibilidad esa nueva evangelización de la que tanto se habla, y tampoco avanza. Responsabilidad que siendo de todos los cristianos, precisa un cambio urgente en las mismas entrañas de la propia Iglesia institucional, empezando por la jerarquía (que habrían de mostrarse más cercanos al pueblo de Dios, auténticos Pastores), prescindiendo de poder, patrimonio e influencia socio-política, restableciendo la vida comunitaria de los primeros cristianos, poniendo en marcha un auténtico catecumenado de adultos, facilitando la vida comunitaria de la fe en el ámbito parroquial, la participación activa del laicado, la comunicación y convivencia de los distintos carismas eclesiales al servicio del Evangelio de Cristo y de una Iglesia de base, que sólo así puede recuperar la confianza de las personas (creyentes y no creyentes, católicos y no católicos, cristianos y no cristianos) en la misma, en su convivencia fraternal, y en la caridad por amor a Dios y a los hombres.

¡Hay que simplificar todo lo que los siglos han complicado, que en definitiva han contribuido a ocultar el mensaje de Cristo, mucho más que a mostrarlo..!.

sábado, 10 de agosto de 2013

LA CANTADA VUELTA DE CAÑIZARES A ESPAÑA


Se baraja, de fuentes bien  informadas, la próxima vuelta a España del Cardenal Antonio Cañizares, para reemplazar en el arzobispado de Madrid a su hermano en el colegio cardenalicio, Antonio Rouco –que se jubilaría por edad-, de esta forma Cañizares escaparía a la “tijera de Bergoglio” en su pretendida “poda curial”, a la vez que ostentaría los blasones de una importantísima sede arzobispal.
Así al júbilo de la jubilación de Rouco, que en su archidiócesis e incluso al frente de la Conferencia Episcopal ha representado las tesis más conservadoras e inmovilistas de la Iglesia española, al punto de flirtear inconvenientemente con la derecha política, haciendo bloque con ella en su particular batalla moral contra el aborto y los matrimonios homosexuales de la torpe legislatura socialista de Zapatero, aunque sus coyunturales aliados de pancarta cuando accedieron al poder se olvidaron del cardenal Rouco y sus secuaces.
Aunque aquel no parece haber olvidado sus inclinaciones conservadoras a ultranza, manifiestas en un gobierno antipastoral en lo eclesial, y en un atrincheramiento de la derecha política en sus medios de comunicación públicos (la Cope, TV popular y 13 Tv), cuya línea editorial en lo político ignora toda la doctrina social de la Iglesia y se alinea en el bloque neoliberal del denominado “tdt party”.
Por consiguiente el cese del cardenal Rouco –que es doble: tanto en la archidiócesis de Madrid, como al frente de la Conferencia episcopal española-, sería además consecuente con los nuevos tiempos eclesiales anunciados por el Papa Francisco, del que se espera –además de la “poda curial”- un giro en el gobierno eclesial que haga a la Iglesia más coherente para ser creíble, y genere una actitud más pastoral en su clero, consecuente con el evangelio de Cristo.
Pero el relevo de Rouco por Cañizares no nos parece que sea ese cambio esperado, pues este es más de lo mismo, ya que –aunque haya cambiado su lenguaje público últimamente- se le recuerdan sus intervenciones públicas al frente de la archidiócesis de Toledo, de la que marchó a Roma, en forma poco prudente con una invasión del terreno político evidente en defensa de tesis tradicionalistas (baste recordar su anodina afirmación de que “España era un bien moral”, que recordaba lo que unidad de destino en lo universal, y aportaciones por el estilo). Claro que eran otros tiempos eclesiales –que le valieron el pretendido ascenso al capelo cardenalicio, y su acceso a la “Roma curial”).
Su labor en la Curia romana ha sido más que prescindible por exigua y escasamente fértil, ya que no se conoce ninguna novedad doctrinal de su paso al frente de máximo órgano de la liturgia eclesiástica. Como tampoco se le conocen grandes frutos pastorales en sus destinos episcopales de Ávila, Granada y el ansiado primado de Toledo, aunque en el primero auspició la Universidad de Ávila en sus inicios, como apoyó la UCAM murciana dada su amistad personal con Mendoza. Y es que en todos los destinos de Cañizares se traslucía la idea de tránsito, de interinidad, como también parece haberlo sido el de Roma.
Y aunque al Papa Francisco le venga bien quitárselo de encima y darle una airosa salida de la Curia, tal parece un “despeje político”, más que eclesiástico, de un Papa que tanto reivindica la autenticidad, lo pastoral, el servicio y la sencillez; dado que siendo así, no parece que su hombre en Madrid sea Cañizares, aunque astutamente ha cambiado el léxico aparentando aperturismo e imitando al Papa, pues aún tenemos en la memoria a un ceremonioso Cañizares ataviado cual príncipe eclesial como cardenal medieval con una cola de varios metros de larga, para pompa y regocijo humano de Cañizares y sus pelotas.

De ahí que la grey española ande tan confundida que al final no sepa distinguir dónde se encuentran los auténticos lobos si en el aprisco eclesial o fuera de él. Algo que el Papa habría de despejar con la mayor urgencia precisamente por la “cura de almas” que le están confiadas.

domingo, 4 de agosto de 2013

AÑO JUBILAR SANTIAGUISTA EN PLIEGO


Dentro de las conmemoraciones religiosas tradicionales, se encuentran las celebraciones de años jubilares, que en últimamente han proliferado por doquier con apoyo episcopal. Tales jubileos vienen a plantear durante un tiempo la conveniencia de peregrinación al lugar del jubileo, en que tras la práctica religiosa determinada (oir Misa, confesión, y donación económica) se propone “ganar el jubileo”, que conlleva el logro de indulgencias que reducen o condonan las penas del pecado.
Sin embargo, la práctica de las indulgencias eclesiásticas, no sólo se plantearon históricamente con una finalidad recaudatoria para acometer la ingente empresa eclesial de construcción de catedrales, y demás templos eclesiásticos, y además teológicamente pronto tuvieron la –más que razonable contestación de Lutero y del mundo de la reforma protestante-, en cuanto a su difícil encaje evangélico de las mismas. Además que con ello, la jerarquía eclesiástica le viene a quitar el puesto al mismo Dios, tarifando una especie de perdón del pecado a través de unos ritos eclesiásticos y el pago de limosnas canjeables por el prometido logro del perdón que conllevaría el acceso a las promesas celestiales.
Tales prácticas, que muchos no ven justificadas evangélicamente, sino que por el contrario, pudiera recordar el mismo “pecado de simonía” (o negocio de oficios sagrados), que viene denunciado claramente en la Biblia, además pudieran dar una errónea interpretación de la vida de fe cristiana, pues se utiliza arteramente la idea evangélica de misericordia divina para el perdón de los pecados, sobre el medio de unos requisitos rituales y económicos, que se alejan de la auténtica conversión de corazón que es la que se deduce en los testimonios de Cristo como adecuada para ganar el perdón de los pecados, por la misericordia de Dios, que contempla en el interior del hombre el arrepentimiento y la conversión de corazón, y lo abraza como al hijo pródigo que vuelve a la Casa del Padre.
Por consiguiente, no se entiende del todo bien, en nuestro tiempo –especialmente tras el Concilio Vaticano II-, que se siga manteniendo y haciendo hincapié por parte de la Iglesia oficial en prácticas jubilares (de práctica medieval, ya criticada por los motivos expuestos), en vez de emprender una auténtica evangelización adaptada a los tiempos actuales de la Iglesia, que ha girado hacia las fuentes evangélicas (desde el Concilio Vaticano II), y mucho menos que se siga apelando al apóstol Santiago, como a su orden militar medieval en lucha contra el musulmán.
Si la Iglesia quiere poner en práctica el auténtico mandamiento cristiano del “amor fraterno”, habría de empezar también por desarrollar las tesis ecuménicas que hicieron fortuna en el fenómeno conciliar Vaticano II, respecto de lo cual, los últimos pontífices (Juan Pablo II y Benedicto XVI) llevaron a la práctica eventos ecuménicos de oración en Asís, en recuerdo de la actitud de San Francisco de respeto y acogida de toda persona, fuera cual fuera su religión.

Así pues, contemplamos este nuevo año jubilar de forma un tanto artificial en el ámbito pastoral, que se añade a otros que se vienen celebrando de forma habitual en la diócesis de Cartagena en los últimos años, y de los que algunos llegan a pensar que su sentido auténtico, más que pastoral, responde a una apelación a las tradiciones del lugar para lograr ingresos extraordinarios a la Iglesia local.

lunes, 29 de julio de 2013

EXTRAORDINARIO TESTIMONIO DEL PAPA FRANCISCO EN SU PRIMER VIAJE INTERNACIONAL


El Papa Francisco, en su viaje a Brasil, con ocasión de la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud, ha dado un extraordinario testimonio evangélico al mundo con su habitual estilo sencillo y directo, con sus gestos de autenticidad, coherencia y austeridad evangélica.
Ha sido en este primer viaje de Francisco, en que se ha puesto de relieve la austeridad evangélica con la que el Papa quiere vivir y dar testimonio al resto de la cristiandad, así alejándose de la idea de que jurídicamente es también un Jefe de Estado, en  el ámbito jurídico político, y de que fuera un príncipe de la Iglesia, en el ámbito eclesial, se ha mostrado realmente como corresponde a la coherencia y autenticidad del sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, con sencillez, con autenticidad, y con la mayor de la autoridad moral para dirigirse al orbe católico y al mundo gentil, siendo así, que como primer gesto ha abandonado el tradicional vehículo blindado que se corresponde con los altos dignatarios nacionales, y ni siquiera ha llevado el conocido “papamóvil” blindado de sus predecesores, haciendo uso para sus traslados de un simple utilitario que causaba extrañeza pues era de menores dimensiones y apariencia que los propios vehículos policiales de escolta; y en el ámbito celebrativo de multitudes ha empleado un vehículo abierto sin blindar para estar más cerca de los presentes.
Pero al propio tiempo, él mismo portaba su cartera, sin dejar que nadie se la llevara, evitando la idea de servicio pontifical. Se dirigió a los obispos concurrentes como “hermanos en el episcopado” –rehuyendo de la idea abierta del primado-, lo que no fue obstáculo para que con claridad meridiana les dijera que abandonaran la idea de ser y mostrarse como “príncipes de la Iglesia” para ser pastores y servidores de la misma, cercanos a los fieles, acogedores de estos.
A los seminaristas les invitó a ser auténticos a su vocación, y a hacer una opción duradera de vida, frente a las opciones perecederas, cambiantes y de corta duración de los tiempos actuales, al tiempo que les exhortó a ir junto con el clero a por los invitados VIP, a por los pobres, siguiendo el mandato evangélico.
A los jóvenes les alertó sobre opciones libres de vida, en coherencia con la fe, que también fueran duraderas y consecuentes con el evangelio, que salieran a las calles a acompañar y atender a tantos necesitados, que dieran testimonio de Cristo, que no se quedaran encerrados en las parroquias, y sobre todo que se rebelaran ante la injusticia de los tiempos actuales que tiende a excluirles junto a la ancianidad –justo a la inversa de la trayectoria histórica de toda civilización, que siempre cuidaba las nuevas generaciones y la sabiduría de los ancianos-.
A todos habló del programa de vida cristiana resumido en las Bienaventuranzas y en el pasaje evangélico de Mt. 25, invitando a reflexionarlo, a meditarlo y a ponerlo en práctica.
Su visita a las favelas, su reunión con los líderes indígenas, e incluso con políticos y personajes de la vida social y económica brasileña, le dio oportunidad de denunciar proféticamente la injusticia del mundo actual, por las injustas relaciones derivadas de un sistema de desigualdad en el reparto de la riqueza, y la generación y seguimiento de los ídolos del mundo, especialmente del dinero.
Pero de todo ello, no faltó su autocrítica a la Iglesia y al estamento clerical, en un gesto de sinceridad y honradez que legitima aún más su discurso, y que hace albergar grandes esperanzas en el cambio interno que urge a la Iglesia, especialmente en lo referente al desarrollo y acogida de los presupuestos del Concilio Vaticano II, que se habían quedado relegados por los anteriores Pontífices, y que Francisco parece dispuesto a llevar adelante como requerimiento de modernidad, y aggiornamiento eclesial especialmente fijado en un evangelio sin aditivos históricos, que acaban por desnaturalizarlo.

Todo lo cual nos presenta la valiente y profética figura de Francisco, un Pontífice, que sobre todo es Pastor, y que urge notables cambios eclesiales en una Iglesia clericalizada que estaba necesitada de reorientar su rumbo en el mundo actual, atendiendo a la esencialidad evangélica como la única “hoja de ruta” que recorrer.

martes, 23 de julio de 2013

CELEBRACION DEL CARMEN EN EL MAR MENOR




La festividad de la Virgen del Carmen ha traído un año más, los tradicionales actos de devoción mariana –bajo la advocación del Carmen- de las gentes de la mar. Así, en Islas Menores se celebró la habitual procesión marinera con la Virgen del Carmen en devota y popular singladura por las tranquilas aguas del Mar Menor.
En Islas Menores, pequeña población vacacional cartagenera, a orillas del Mar Menor, se han celebrado los tradicionales actos de devoción a la Virgen del Carmen –patrona de las gentes del mar-, y así se celebró una eucaristía en la explanada del Club Náutico, que estuvo plagada de fieles que están veraneando en la comarca (Los Nietos, Islas Menores, Mar de Cristal).
Tras la celebración de la Misa, se formó el cortejo procesional en torno a la imagen de la Virgen del Carmen, que portaba un grupo de los asistentes, con asistencia del sacerdote que presidió la eucaristía, y acompañó a los presentes en todos los actos de la celebración.
El cortejo procesional partió de la explanada del Club Náutico de Islas Menores y pasando por el muelle accedieron a las distintas embarcaciones engalanadas para tan festiva ocasión, que iniciaron la procesión marítima tras el barco que portaba el trono de la imagen de la Virgen, acompañada por los  que la portaban, sacerdote asistente, representantes del Club Náutico y demás fieles.
Una vez salió el cortejo de embarcaciones por la bocana del puerto, accedieron en fila, haciendo sonar sus sirenas, por aguas del Mar Menor, dando vivas a la Virgen, surcaron una pequeña y simbólica singladura en la que se acercaron a las playas vecinas de Islas Menores, Los Nietos, y Mar de Cristal, siendo divisado el cortejo marítimo desde la costa por los vecinos veraneantes de estas urbanizaciones ribereñas marmenorenses del término cartagenero.

Los actos concluyeron con el regreso de las embarcaciones al puerto de Islas Menores, poniendo de manifiesto la gran devoción mariana existente que se rubricaba un año más con los actos piadosos conmemorativos.

domingo, 2 de junio de 2013

LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI


La Iglesia celebró el pasado jueves la festividad del “Corpus Christi”, que se pasa a celebrar este domingo, allá donde no fue festivo el pasado jueves.
Este es una festividad muy popular, vinculada tradicionalmente a la celebración de la primera comunión, normalmente de los niños, pues la Iglesia nos pone la Palabra de Lc. 9,11-17 para meditar sobre el profundo significado de estas palabras de Jesús, especialmente cuando él les dice a los apóstoles –que le decían a Jesús de despedir a la gente después de su predicación-, “dadles vosotros de comer”.
Estas palabras de Jesús, sumamente consideradas con la gente que había ido en su búsqueda a escucharle, y que consciente del esfuerzo y de las dificultades de muchos de ellos, tiene el gesto de asistirlos, de atenderlos, de brindarles la atención de darles de comer antes de que volvieran a emprender el camino de sus casas. En definitiva, que no volvieran de vacío, ni espiritualmente –con todo lo que les había dicho y predicado-, ni humanamente –conocedor de la dificultad de muchos de ellos-.
Algo que también revela en Jesús el profundo amor que profesa por el ser humano, por las personas, en concreto, y que en coherencia con ello, no se desentiende de lo humano, de las necesidades personales de los que ama, en un gesto de profunda coherencia, comparte su pan, lo que tiene, y hasta su propio ser (pues en la Eucaristía se entrega misteriosamente a nosotros acompañándonos y fortaleciéndonos en la marcha por este mundo hasta el encuentro definitivo con el Padre).
Así este día, viene a ser una continuación del Jueves Santo –declarado día del amor fraterno-, pues supone la asistencia de Jesús, y en consecuencia de los suyos –de todos los cristianos-, según indicación dada por El a los Apóstoles (“dadles vosotros de comer”). Siendo un momento en que también se dio un profundo gesto de amor y caridad.
Por ello, el seguimiento de Jesús –y naturalmente la unión eucarística con El, a través de la comunión- nos lleva a considerar tal gesto en profunda coherencia evangélica, y ello supone pues el amor a Dios y el amor a los hermanos (considerando a los demás hombres como nuestros hermanos), sin lo cual no tiene sentido nuestra fe.
Tal es el caso que no podemos desentendernos del sufrimiento humano, de la injusticias, de las indignidades que se infligen aún hoy día al ser humano, si queremos ser consecuentes con la fe de Cristo, y queremos madurar en esa fe más allá de verla o vivirla como mero ritual.

Y al propio tiempo, hemos de considerar el profundo Misterio Divino, de un Dios que se nos revela progresivamente, que se ha revelado como Amor y Misericordia, que nos invita a seguirle en la persona de Cristo Jesús para el encuentro definitivo, y nos envía al Espíritu Santo para fortalecernos en nuestra marcha por la vida, en la que tropezamos, nos despistamos, nos distraemos con pequeñeces, y nos llegamos a apartar de Dios, pero El pacientemente sigue esperándonos, al tiempo que nos encarga la maravillosa vida de amor fraterno, de desasimiento, de búsqueda, de proximidad al otro, de acompañamiento y asistencia al hermano para un auténtico encuentro final con Dios, cargado de sentido y profundidad que colme así nuestra existencia.

miércoles, 6 de marzo de 2013

ENTREVISTA AL DR. MARIO SABÁN - PRESIDENTE DE TARBUT SEFARAD



El Dr. Mario Sabán, filósofo y antropólogo, es un especialista e investigador del ámbito judeocristiano, argentino, de origen judío, afincado actualmente en Barcelona preside la Asociación Cultural Tarbut Sefarad de conocimiento y divulgación de la cultura hebrea en general, y en particular de la cultura sefardí.
Esta semana ha visitado Murcia, habiendo impartido sendas conferencias en Cartagena y en Murcia, y con esta ocasión hemos aprovechado su presencia en Murcia para entrevistarle.
P/ ¿Qué es “Tarbut Sefarad”?.
R/ “Tarbut” en hebreo, quiere decir cultura; “Sefarad” era el nombre que designaba toda la Península Ibérica y el sur de Francia; por tanto, cuando hablamos de “Tarbut Sefarad” nos referimos a una red de voluntarios amigos de la cultura judía, que nació en Lérida –donde se creó una cátedra de pensamiento judío, que yo dicté-, con un 95% de cristianos que reconocieron que a España le faltaba este componente judío que estaba desaparecido. A partir de ahí fuimos extendiendo la red, de forma que ya estamos en 2oo ciudades españolas y casi 100 ciudades del extranjero. (www.tarbutsefarad.com).
El objetivo es el renacimiento de la cultura judía en España, un trabajo de “hormiga” que se va logrando poco a poco después de estos 500 años de ausencia.
P/ ¿Cómo definiríamos actualmente la cultura sefardí?.
R/ Hay un gran problema de ¿cómo va a persistir?. Es la que se siente heredera de todas las tradiciones: del ladino, de la cocina judeo-española, etc; pero estamos viendo que los nietos de los que conservaban el ladino ya no lo continúan, de ahí el problema de la continuidad. Lentamente se va perdiendo la lengua, aunque las costumbres se mantienen.
No obstante,  aparece actualmente un nuevo sefardí (podríamos hablar de “neosefardismo”) que está asumiendo la cultura, mientras el sefardí tradicional se pierde. Por eso hay que trabajar mucho para enlazar España y los judíos.
Así, la idea de “Tarbut Sefarad” es la de una organización que pueda insertar lo que es Sefarad en el conjunto de las comunidades sefardíes del mundo, que vuelven a Sefarad de visita pero se marchan y no acaban arraigando.
P/ ¿En qué medida podríamos hablar de linajes sefarditas?.
R/ Hay un gran trabajo que estamos abordando en Tarbut Sefarad de ayudar a localizar el origen judío de muchas personas que nos consultan sobre la base del origen judío de sus apellidos, que viene a ser una gran demanda a nuestra organización (casi el 50% de los correos electrónicos que recibimos van en esa línea).
Todavía se mantienen costumbres criptojudías en muchas familias, que es difícil creer que se hayan podido mantener ocultas 500 años.

P/ ¿La determinación por los apellidos es suficiente, o habría que ir a la prueba del ADN?.
R/ Es muy difícil la determinación del origen judío sólo por los apellidos, ya que en el mundo judío existen también apellidos cristianos, o no específicamente judíos (v.gr.- Franco o Castro, existen entre los judíos y entre los cristianos), siendo así extremadamente difícil pronunciarse en estos casos.
En otros casos es más fácil (apellidos de actividades económicas o gremios, o de ciudades, etc.), pero también se da entre los cristianos procedentes de judíos conversos.
El ADN hace un cálculo de la sangre semita, y en España hubo también cartagineses que eran semitas, y anteriormente estuvieron los fenicios. Por tanto, antes de la llegada de judíos a la Península Ibérica, ya había semitas en ella. Lo que dificulta la investigación por ADN ya que informa de “sangre semita” pero no asegura que fuera judía, pues podría ser también fenicia o cartaginesa.
P/ ¿La búsqueda de antecedentes judíos conlleva un interés genealógico, cultural o también religioso?.
R/ En general comienza con una cuestión cultural y deriva a un tema religioso. Las búsquedas son muy diversas.
El español tiene una especie de amor y rechazo simultáneo por los temas judíos. Es como una especie de paradoja. El tema no se habla, se mantiene críptico. Entre otras cosas porque no hay comunidades judías en muchas ciudades (es un tema desaparecido), y cuando se habla, se hace de las “piedras”, de las sinagogas. No hay “judíos biológicos”.
Sin embargo, los cinco siglos de presencia judía en España, de actividades bancarias, comerciales y culturales, hacen que la Edad Media española no se entienda sin los sefardíes.
Muchos jóvenes españoles que profundizan en la Biblia, acaban por hacerse el inevitable planteamiento que siguen a Jesús: ¡un judío!. Lo cual revela la contradicción de cierto cristianismo antisemita.
Así unos se acercan al judaísmo para profundizar en su conocimiento de Jesús: un judío. Otros, por la cultura, linajes de apellidos, e incluso por la atracción del Estado de Israel.
La última vía de acercamiento al mundo judío –más reciente- es la del conocimiento y descubrimiento de la vía mística de la Cábala, cada vez mayor y de gran potencialidad. Pues estamos en una época en que la religiosidad es débil, pero la espiritualidad fuerte, y no se encuentra debidamente reflejada en las instituciones religiosas; que habrían de adaptarse a esta demanda de espiritualidad.
P/ La paradójica historia del judaísmo (de “pueblo elegido” a  “pueblo perseguido”), ¿cómo se lee desde el judaísmo?.
R/ El Estado de Israel genera paradoja, por un lado, da la seguridad que no tuvo el pueblo judío durante 1400 años, pero por otro lado, introduce al judaísmo en el terreno político (pues antes el judaísmo estaba en el terreno cultural y religioso).
Cuando hay un Estado surgen los problemas entre la ética y la política. Sobre todo, si se define judío. Lo que conlleva una tensión entre la ética de la Torah y sus intereses como cualquier Estado, que hay que entender que los tenga que defender. Lo cual resulta complejo. Algo así como la paradoja de sostener el cristianismo y el Estado Vaticano.
Habría que introducir la ética en la política internacional. En el caso de Israel se procura la coherencia ética en su política.
P/ ¿Qué planteamiento hace el judaísmo actual con Sión, con la vuelta a la “tierra prometida”?.
R/ Todo judío, por la “ley del retorno”, si va a Israel puede ser ciudadano del Estado de Israel con pasaporte, lo que viene a conferir a los judíos una posibilidad de “doble nacionalidad”.
El problema del judaísmo de la diáspora es la continuidad del mismo en tales circunstancias. Por lo que la función de las comunidades judías de la diáspora es importante, pese a la disminución que supuso el genocidio de la Shoah. Puesto que suponen una posibilidad de facilitar el contacto, la conversión y el mantenimiento del judaísmo de la diáspora. Además que la historia del judaísmo es la de la resistencia en las dificultades, aunque no falten agoreros de la desaparición y extinción del judaísmo de estas comunidades.
Pienso que incluso veremos la potenciación del judaísmo por el gran interés sobre la mística judía y su profundo desarrollo, que puede favorecerlo.
En España se están dando entre 200 y 300 conversiones anuales al judaísmo, acaso poco en relación con la población española, pero una significativa cifra mantenida con tendencia al crecimiento, que para el judaísmo español es mucho.
Tarbut Sefarad trabaja mucho el contenido de fondo, de redefinición, que se adapte a los actuales tiempos de crisis. Aunque el judaísmo siempre vivió en crisis, siendo ahí donde se fortalece.
P/ ¿En la actualidad habríamos de hablar de un mundo judío diverso?.
R/ Muy diverso. A nivel religioso están el movimiento reformista y el conservador (dos movimientos no ortodoxos) que hace tiempo aceptan que las mujeres sean rabinas (existen unas 350 en el mundo), pues los tiempos han cambiado y el mundo judío se adapta a estos tiempos.
P/ ¿Hay trato igualitario a los judíos conversos del paganismo, respecto de los judíos de linaje?.
R/ El trato es totalmente idéntico. En general los conversos son más observantes en sus prácticas.
Además, la conversión al judaísmo no es automática, tarda varios años, pues se tiene que tener cierto nivel de conocimientos.
En el judaísmo lo central es el tema del conocimiento, la persona ha de estudiar mucho para entrar en el judaísmo. No se plantea el grado de fe o inmersión virtual, sino el conocimiento profundo del judaísmo, y eso conlleva de 3 a 5 años.
Y dado que según las leyes de Noé, no se necesita ser judío para alcanzar la salvación, la conversión al judaísmo se plantea en términos de calidad, de conocimiento, más que de cantidad de personas.
P/¿El judaísmo tiene una teología más sencilla que la cristiana, pero unos rituales más complejos?.
R/ Es totalmente así, pues la tradición judía es compleja, y creo que por ello, la mente judía se ha vuelto también compleja acostumbrada al estudio para entender a Dios. El sabio judío Hillel decía que un ignorante no puede ser un buen creyente.
P/ ¿Eso no es gnosticismo?.
R/ Sí. El judaísmo se volvió gnóstico, es gnosticismo puro, quizá sea equivalente, pues llegamos a la fe por el conocimiento. No tenemos declaración de fe, llegamos a la fe por la conducta; por eso creo que el libro más judío del Nuevo Testamento es la Carta de Santiago (que afirma aquello de demuéstrame tu fe sin las obras, que yo te demostraré la fe con las obras), que Lutero quiso sacar del canon con su postulado de la “sola fides” (fe sin obras: “el justo vivirá por la fe”).
La cuestión es que las obras son fundamentales,  lo cual plantea un problema teológico, que nos lleva a considerar que en el judaísmo no hay teología (pues esta estudia a Dios, y si para nosotros Dios es el infinito, ¿cómo se estudia el infinito?), por consiguiente se trata más de un estudio antropológico ( se estudia al ser humano y su conducta en relación a Dios).
El judaísmo cree que Dios se encarna en toda la creación.
P/ ¿Cuál es el planteamiento judío del “Reino de Dios”?.
R/ En el caso judío es un reino material en cuanto al fin de la pobreza, al fin de la injusticia.
La venida del reino es el fin de la historia. No el comienzo de un tiempo nuevo (como se plantea en el mundo cristiano); es lo que va a comenzar cuando la historia termine. Un cambio de paradigma tal que no podemos imaginarnos lo que supone, como dice el profeta Isaías que nadie se levante contra nadie. Por tanto es una cuestión práctica, de no violencia.
P/ ¿Cómo entienden la escatología?.
R/ Creemos que habrá resurrección de los muertos al fin de los tiempos. ¿Cómo se producirá, de forma espiritual o corporal?. No lo sabemos. Aunque …., ¡ya estamos clonando…!. Y eso lo complica.
P/ ¿Cómo interpreta el acercamiento católico de los últimos Papas al mundo judío?.
R/ Muy positivamente. A partir de Juan XXIII, que dio un paso decisivo, después Pablo VI menos decidido, pero el Papa polaco Juan Pablo II, entrando en la sinagoga de Roma impulsó un decidido cambio en las relaciones que concluyó con todo sesgo de antisemitismo en la Iglesia, sus visitas a campos de concentración, sus conferencias a comunidades judías en Europa, etc., que continuó Benedicto XVI abiertamente. Por tanto, el acercamiento católico es decidido y patente.
Ahora tienen que abrirse las relaciones desde el mundo judío, pero aún pesa mucho el tema de la inquisición, las cruzadas, y el silencio eclesial durante la Shoah, por tanto habrá que dar tiempo, revisar la historia, dialogar y construir para el futuro.
P/ ¿Cuál es la realidad actual del judaísmo en España?.
R/ Los núcleos más numerosos de comunidades judías en España actualmente son Madrid y Barcelona.
Así vivimos en España treinta mil judíos, de los que aproximadamente unos diez mil viven en Madrid, y unos ocho mil en Barcelona, existiendo pequeños núcleos en Oviedo, Alicante, Valencia, Palma de Mallorca, Ceuta y Melilla, entre otras.
La comunidad más cohesionada y religiosa es la de Madrid que cuenta con ocho o nueve sinagogas, casi todas de tendencia ortodoxa. Por su parte, Barcelona cuenta con varias sinagogas de diferente signo (1 ultraortodoxa, 1 tradicional, y 2 de la reforma).
Salvo las comunidades de Madrid y Barcelona, las demás comunidades judías están dispersas son de escasos miembros y por ello más débiles. No obstante el judaísmo español se enfrenta a un gran desafío dada cuenta el creciente número de conversos y su dispersión, que se estima podrá ser sustancial en las próximas décadas, con su progresiva extensión territorial que dificulta su organización y unión.
Al frente del judaísmo en España se encuentra la Federación de Comunidades Judías, debidamente legalizada, que representa a las 13 comunidades ortodoxas tradicionales, pero al aparecer comunidades no federadas, o la Federación se amplía y las acoge o habrá una nueva Federación, algo que a día de hoy, no se tiene claro.
Sin embargo, podemos afirmar que España está redescubriendo el judaísmo, pues cada vez hay más conversiones.
P/ ¿A dónde se ha de dirigir cualquier persona interesada en la fe judía en España?.
R/ Puede escribirnos a “Tarbut Sefarad” (www.tarbutsefarad.com), les ofreceremos bibliografía básica para su conocimiento, y si quiere profundizar más le pondríamos en contacto con comunidades judías. Si quisiera convertirse le ayudaríamos en su proceso de conversión. Y si quiere ayudar al conocimiento y difusión de la “cultura judía”, le invitamos a participar uniéndose a Tarbut Sefarad.

sábado, 1 de septiembre de 2012

EL CARDENAL MARTINI: UN HOMBRE DE DIOS, ABIERTO AL MUNDO



Ha fallecido Carlo María Martini, jesuita, Cardenal, ex arzobispo de Milán, y “papable” en el último cónclave en que se eligió Papa a Benedicto XVI. Con su desaparición, la Iglesia pierde a un gran activo de la jerarquía que además de un hondo intelectual (teólogo con varios doctorados, especialista en Sagrada Escritura), que fiel a su vocación eclesial como jesuita, estuvo siempre atento a los Sagrados Misterios, pero al propio tiempo no dejó de estar con los pies en el mundo, próximo a sus prójimos –los hombres-.
Tras una meteórica carrera eclesiástica, Juan Pablo II le nombró arzobispo de Milán – la diócesis mayor de Europa-, en la que tras más de dos décadas de servicio, desempeñó un gran servicio a la Iglesia.
Pero también hay que destacar su papel  intelectual, de teólogo en busca de la Verdad, pues desde su especialidad de crítica al Nuevo Testamento, su dominio de seis lenguas modernas, además del latín, griego y hebreo, le posibilitaron un amplio trabajo de investigación que propició importantes publicaciones, entre las que podemos destacar:

§  La llamada de Jesús: orar con el evangelio de Marcos. Narcea Ediciones. 1991. 
§  Hombres de paz y de reconciliación. Sal Terrae. 1988. 
§  Abrirse. Máximas espirituales. Sal Terrae. 1997. 
§  Cambiar el corazón. Narcea Ediciones. 1996. 
§  Los Sacramentos. Editorial San Pablo. 2002. 
§  Vivir con la Biblia. Planeta. 1998. 
§  Los ejercicios de San Ignacio a la luz del Evangelio de Mateo. Editorial Desclée de Brouwer. 2009. 

Tras su jubilación, se retiró a vivir en Jerusalén, patentizando así su voluntad de seguir de cerca las huellas de Jesús, en una clara intuición de la necesidad de que nuestra fe retorne a las fuentes , experiencia que le llevó a publicar su importante y polémico libro: Conversaciones nocturnas en Jerusalén, presentando su particular visión sobre la vida y mensaje de Jesús un tanto distante del que presentó el propio Papa Benedicto XVI, que al decir del jesuita alemán que hace de entrevistador, el padre Georg Sporschill:
“El libro del pontífice es una profesión de fe en el buen Jesús. El cardenal Martini nos pone frente a Jesús desde otra perspectiva. Jesús es el amigo del publicano y del pecador. Escucha las preguntas de la juventud. Genera confusión. Lucha junto a nosotros contra la injusticia”.
Su planteamiento teológico marca cierta distancia interpretativa con la oficialidad vaticana, sin que ello suponga necesario alejamiento, sino una perspectiva interpretativa más abierta al sufrimiento del mundo, menos dogmática, de ahí sus reticencias sobre algunos aspectos de la Humane Vitae, pues llega a admitir el uso de los preservativos y anticonceptivos como mal menor –aunque reconoce que nos misión de la Iglesia aconsejarlos, ante la alternativa de la abstinencia-, apostando por la mejora de la comunicación de la enseñanza eclesial que, a su juicio, no ha logrado expresarse del todo bien. De igual modo, marcó su prioridad por una mayor colegialidad eclesiástica frente al primado, pidiendo una reflexión sobre la estructura y el ejercicio de autoridad eclesial, junto con una mayor consideración del papel de la mujer en la Iglesia.
De igual modo, también criticó el documento Dominus Iesus, como algo "teológicamente bastante denso, lleno de citas y difícil de entender”.
Por todo ello, se le tenía dentro de la jerarquía católica como uno de los mayores exponentes del sector más progresista de la Iglesia, motivo por el cual estuvo entre los barajados como candidatos a la cátedra de San Pedro en un cónclave donde tenía pocas posibilidades de ser elegido dado el predominio de la corriente conservadora de la jerarquía que, como era natural, acabaron por decantarse por el Cardenal Ratzinger, actual pontífice Benedicto XVI.
Sin embargo, y pese a los críticos más dogmáticos –que de todo hay en la “Casa del Señor”-, en rigor, creemos que no se puede hablar de planteamientos radicalmente distintos y distantes los del Cardenal Martini y el Papa, sino más bien de dos sensibilidades distintas dentro de la misma Iglesia que viven el mismo Evangelio de Cristo con sus peculiaridades personales, lo cual es también es una grandeza de la fe, el que como don de Dios, este nos permita vivirla según nuestra sensibilidad personal con mayor o menor énfasis en unos u otros aspectos, y eso también enriquece a la misma Iglesia, que más allá de diatribas sobre la ortodoxia, asume distintas perspectivas sobre un mismo mensaje, respetando la libertad de los Hijos de Dios.
Con todo, despidamos a este Pastor –que seguro habrá sido acogido por el Padre Eterno-, valoremos su ingente servicio a la Iglesia, su trayectoria de “hombre justo”, pues habrá engrosado el “coro celestial” desde el que, a todas luces, pedirá por la “Iglesia peregrina”, que ha perdido un gran evangelizador.

domingo, 8 de julio de 2012

ARZOBISPO Y TEÓLOGO ALEMÁN NOMBRADO NUEVO GUARDIÁN DE LA FE



El arzobispo de de Regensburg (Alemania y prominente teólogo), Mons. Gerhard Ludwig Müller,  ha sido nombrado por el Papa Benedicto XVI, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, antiguo Santo Oficio, que cuidaba de la ortodoxia de la fe católica, y cargo en el que el propio Papa actual precedió a Mons. Müller.
La noticia ha sorprendido en ciertos ambientes católicos, dado que Mons. Müller como experto teólogo y docente universitario en Alemania –al igual que lo fuera Mons. Ratzinger- se ha distinguido por insertarse en una corriente teológica liberal, que resulta consecuente con su personalidad abierta y dialogante, entre la que se cita la amistad que tiene con el P. Gustavo Gutiérrez uno de los postuladores de la Teología de la Liberación, con el que compartió en Perú un Simposium sobre la misma, y de la que afirmó comprender su planteamiento, y cuyas relaciones personales e intelectuales se han mantenido hasta el punto que a Müller se le nombró doctor honoris causa por parte de la Pontificia Universidad Católica de Perú.
Ello no obstante, como ocurriera con el profesor Ratzinger del que se afirma que en su labor docente, investigadora de producción teológica, mantuvo planteamientos más abiertos que los que desde el de Prefecto de Guardián de la Fe defendió. Ya que de alguna manera, distinguió la labor docente e investigadora de la teología con sus hipótesis de alcance, y su incorporación como auténticas tesis a la praxis eclesial que habrían de tamizarse por la tradición del Magisterio eclesial.
En todo caso, bienvenido sea un pastor de la intelectualidad probada y profundos conocimientos teológicos de Mons. Müller, que con su talante dialogante, completará la figura necesaria que en tan difícil oficio requiere la Iglesia actual, pues al celo por la custodia del depósito de fe revelada, se ha de añadir la caritativa y cercana actitud a la humanidad creyente en ambientes cada vez más secularizados y descreídos, los problemas de una humanidad de contrastes entre el desarrollo del primer mundo y el subdesarrollo del tercer mundo, las injusticias y estructuras de pecado definidas por varios Pontífices, etc.; ante lo que la Iglesia no puede cerrarse en un pietismo quietista –por ella misma condenado con anterioridad-, ni tampoco en un pelagianismo activista que olvide la Trascendencia y el don divino.
Al propio tiempo, dada su amistad y relación personal con el Sumo Pontífice, seguro que resultará un decisivo apoyo a su difícil labor de gobierno de la Iglesia Universal, esperando sea también un primer y decidido paso para aquietar los cabildeos de la Curia Vaticana, últimamente revuelta.
Y sobre todo, no podemos eludir su altura teológica, como digno sucesor de una corriente de pensamiento teológico liberal que tuvo como dignos antecesores a importantes teólogos del S. XX como Hans Urs Von Baltashar, Jean Danielou, y Henri de Lubac, con importante repercusión de sus trabajos y escritos en el Concilio Vaticano II.